El club del sur de Madrid anunció esta misma mañana que el hasta hoy míster del juvenil A no continuará al frente del equipo. Concluye así una etapa en el banquillo azulón con dos períodos distintos. Mario Otero deja el banquillo azulón después de una trayectoria positiva, aunque con un regusto final algo amargo, después de caer goleado en el derbi con el Leganés en su último encuentro como entrenador del Getafe.

Un entrenador con un amplío recorrido pese a su corta edad

El ya ex entrenador del Getafe tiene una dilatada experiencia en División de Honor. Esta reciente experiencia en el club getafense no es la primera del técnico en la categoría, habiendo dirigido al Rayo Vallecano hace tres temporadas. Con el club vallecano, durante la temporada 2022/2023, terminando en quinta posición. Un registro que mejoró la pasada campaña ya en la casa azulona, terminando la temporada en cuarta posición, empatado a puntos con el Leganés, tercero.

Entre medias de estos dos trabajos en División de Honor, Mario dio otros pasos de distinta índole en su carrera. Primero paso por el banquillo del C.D. Azuqueca en Tercera Federación, para después participar en el proyecto de la Kings League, donde estuvo solo un mes, al llegarle la llamada del Getafe C.F. para dirigir el juvenil A. Un enfermo del fútbol, en el buen sentido, que se ha labrado ya un gran camino en los banquillos a sus 34 años. Antes de llegar a banquillos de División de Honor, dejó grandes trabajos en Liga Nacional, por ejemplo, en el Atlético de Pinto o el C.F. Fuenlabrada, donde logró el ascenso.

Un final amargo de un periplo positivo en la casa azulona

Su llegada al Getafe se produjo a inicios de noviembre de 2024, encargado de impulsar el rumbo del equipo la pasada campaña. Lo consiguió el Getafe, firmando una buena campaña, remontando hasta la parte más alta de la tabla. No corrió la misma fortuna esta temporada, donde el rendimiento del juvenil división de honor del Getafe ha estado marcado por la irregularidad. Ha vivido alejado del top 5, no participó en Copa del Rey, y siendo incapaz el equipo de revertir la dinámica y engancharse a la parte alta de la tabla.

Aún con un buen margen respecto al descenso, pero con los equipos de abajo sumando muchos puntos las últimas semanas, la realidad actual del equipo le obliga a sumar puntos que les certifique la salvación y permita desentenderse cuanto antes de cualquier tipo de estrés por mantener la categoría. Será sin Mario Otero al frente como los azulones afrontarán el reto, ya que el madrileño desde esta semana deja de ser entrenador del Getafe.

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Martín Cuéllar celebrando su último gol anotado con el filial azulón en el derbi frente al Rayo Vallecano B

Mario deja, eso sí, un buen legado de futbolistas que han pasado por sus manos y han dado ya el salto a torear en mayores plazas. Desde Sebas Salazar, que se unió al Villarreal B en enero, a los casos recientes de Martín Cuéllar, que golea en 2ª RFEF, o “Garci”, un fijo ya en el filial azulón.

Cruel último capítulo que refleja lo que ha sido la temporada

El último precedente de Mario como entrenador del Getafe termina siendo el reciente derbi con el C.D. Leganés. Los pepineros se llevaron los tres puntos del Fernando Santos de La Parra por medio de una abultada goleada en casa de sus vecinos.

Un encuentro que no es sino un fiel reflejo de lo que ha sido el curso durante tantos y tantos fines de semanas para el Getafe. Como bien comentaba el técnico a la conclusión del envite, el poco dominio de las áreas ha lastrado mucho al equipo. Algo que ha acabado dejando una imagen de menor competitividad de la que se le presuponía a los azulones antes de comenzar la temporada.