La Unió Esportiva Sant Andreu está dando pasos agigantados hacia la profesionalización. De hecho, el presidente Taito Suzuki visitó Ipurúa para aprender cómo trabaja la Sociedad Deportiva Eibar en LaLiga Hypermotion. En clave barcelonesa, el primer equipo y el sub-19 tienen el ascenso a tiro de piedra, a Primera RFEF y División de Honor, respectivamente.

Los mayores
El cuadro de Natxo González está a un solo partido de hacer historia sellando el liderato del grupo tercero de Segunda Federación y su consiguiente ascenso al fútbol de bronce. Para ello, los del Palomar han tenido que ganar nueve partidos consecutivos. En efecto, sólo conocen la victoria desde principios de febrero.

Cabe resaltar que hace dieciséis años que la UESA no gana una liga. La última vez fue en 2010, en la antigua Segunda B. Precisamente con el vasco en el banquillo durante su primera etapa en el Narcís Sala. Por aquel entonces, la primera plaza no otorgaba un ascenso directo y los cuatribarrats perdieron la final del playoff de ascenso contra el Barça Atlètic de Luis Enrique.
Jóvenes
Paralelamente, el Juvenil A (41 puntos) es tercero en el grupo séptimo de Nacional y sería el primer conjunto en ascender a División de Honor. Esto es debido a que por delante solo están Barcelona B y Girona B, cuyos equipos principales compiten en la máxima categoría. Detrás suyo están Badalona (37) y Reus (36) y solo subirán dos. Dicho con otras palabras, los pupilos de Sergio Sendra buscarán defender un colchón de cinco puntos en seis jornadas.

El Sant Andreu no tiene filial en el fútbol amateur, de modo que potenciar al Juvenil se antoja importante. El equipo lleva cuatro temporadas en Nacional, las generaciones de canteranos se han ido sucediendo sin ascender, pero la generación del 2007 está dispuesta a alcanzar la élite del fútbol base español. La última vez que los catalanes jugaron en el DH3 fue en 2022, aunque no logran mantenerse desde el curso 2016/17.














