El final de una temporada atípica, posiblemente única, en esta División de Honor, con más de 3300 partidos y de 4500 goles, llegaba a su última función. Toda una Final de Copa de Campeones, tras un curso futbolístico en blanco, con un sol resplandeciente en el Marbella Football Center. Enfrente, RC Deportivo y FC Barcelona. Dos equipos, a priori, no favoritos en las quinielas. Pero que rompieron todos los pronósticos habidos y por haber.

El Deportivo salió a por todas desde el principio

La primera parte no decepcionó en absoluto. Un brindis al fútbol. Y es difícil, dada la precaución y tensión que suele haber en partidos de este calibre. El balón parado entraba en escena con una ocasión para cada equipo en jugadas de córner, con Marc Alegre (2′) y David Mella (5′) como protagonistas.

El conjunto blaugrana comenzaba con una buena presión tras pérdida y con Franck Angong llegando con libertad al área contraria. La entrada de Jaume Jardí le daba un apoyo más a Álex Rico en la zona de creación, ayudaba a que pudiésemos ver el mejor desempeño a nivel ofensivo del camerunés.

Los coruñeses, en cambio, paciencia en la salida de balón. Gran trabajo en ese apartado de Mario Nájera, ayudando y aportando mucho trabajo de apoyo retrocediendo su posición. También de un Guille Bueno, que aportó atrevimiento por banda izquierda.

Sin embargo, la gran seña de identidad de este RC Deportivo es su capacidad de generar ventajas a través del contragolpe. Un equipo letal. David Mella, que tiene un futuro más que prometedor, no dejaba de intentarlo. Su futuro lo marcará él, pero es una auténtica joya.

Lo contrastó rápido el FC Barcelona cuando, en una ocasión en la que Franck Angong no llegó a rematar, un contragolpe de Víctor Guerra acababa con un pase filtrado al área pequeña para que Mario Domínguez atestase el primer gol del encuentro y golpe para los culés (min.23)

No tardó mucho el equipo de Sergi Milà en reponerse. Tan sólo dos minutos más tarde, Ilias Akhomach aprovechaba un rechace de Brais Suárez tras un centro lateral para poner las tablas en el marcador.

El partido empezaba a evidenciar los roles de ambos equipos. Un FC Barcelona paciente con la pelota, buscando superioridades desde 3/4 a banda y un RC Deportivo esperando replegado para emplear su característico juego directo.

Fue en ese momento cuando apareció Noel López. El delantero fue el más listo de la clase y supo aprovechar a la perfección los contragolpes del equipo de óscar Gilsanz. Con un gran desplazamiento en largo de Brais Val, Noel encaró y con dos quiebros rápidos ante Diego Almeida armó el hueco suficiente para ejecutar un chut potente al primer palo con la pierna derecha para poner de nuevo el segundo del RC Deportivo (min.27).

El partido se volvía loco, con ambos equipos desatados en busca de cambiar la dinámica del partido. Y casi logró el FC Barcelona de la mano de Gavi. El `10´azulgrana estuvo a punto de poner de nuevo el empate con un remate al primer palo a ras de suelo que se marchó fuera (min.33). Sería lo más destacado hasta el descanso, en el que el RC Deportivo conseguía una ventaja muy valiosa.

Sentencia en la segunda mitad

La segunda parte acentuó más el deseo del FC Barcelona de reengancharse al marcador. Orbitando alrededor de Gavi, los azulgranas se encomendaban al jugador del año 2004 para generar varias ocasiones que impulsaban al conjunto catalán en la segunda parte. Pero ahí estaba un Brais Suárez sensacional. Inmenso. Poderoso bajo palos y en el juego áereo. Su actuación dio mucha tranquilidad al equipo gallego en esta final de la Copa de Campeones.

El FC Barcelona empezaba a embotellar poco al poco al RC Deportivo, sin crear grandes ocasiones de peligro. Y eso lo trataba de aprovechar el equipo coruñés que, en transición, generaba inquietud en la zaga blaugrana. Primero con un disparo de Mario Nájera que se marchaba fuera (min.55). Y luego con un Noel López que puso la sentencia con una gran contra que le dejó sólo mano a mano frente a Coke Carillo, sin perdonar (min.72). Ponía el tercero el RC Deportivo y pie y medio en la consecución de un título que ya acariciaba con las manos.

No le benefició el posterior correcalles que se formó en el césped de Marbella Football Center al equipo de Sergi Milà. David Mella (79′) ponía a prueba a Coke Carrillo (buenas intervenciones del guardameta blaugrana) y Víctor Guerra (83′) con una ocasión clara que acabó el chut desviado, ponían más razones sobre la mesa para anotar el cuarto gol.

Tampoco el FC Barcelona dejó de intentarlo, atacando en área contraria sin descanso, aunque presa de los nervios sin crear ocasiones de peligro o centros laterales bien atajados por Brais Suárez (84′).

Los cambios finales, donde Óscar Gilsanz dio entrada a los menos habituales ayudaron a encarrilar una victoria que supone el segundo título de campeón de España juvenil desde 1996. Será el sexto equipo español en participar en la próxima edición de la UEFA Youth League. El único con el primer equipo en 1ª RFEF. Una gesta histórica para un equipo competitivo y con mucho corazón.