Óscar Martos, entrenador del Juvenil División de Honor del Aravaca, es un hombre que respira fútbol. Un Hombre que lleva más de 20 años en el Aravaca, equipo que él mismo considera “su casa”. Realmente en las entrevistas, es una persona que es concisa, como el fútbol que practica su equipo, directo, no se anda con adornos. Se podría decir que es de la vieja escuela. Uno de sus jugadores la temporada pasada, ya nos informaba a este medio de una cosa: “Óscar está loco”. Pero es que ese punto de locura seguramente sea esencial, para conseguir que el Aravaca esté año tras año en la mejor categoría del fútbol juvenil.

Otro de sus jugadores afirmaba que Martos era “el mejor entrenador” que había tenido en su vida. Se le conoce por saber explotar las condiciones de sus futbolistas, algo clave en esta categoría. Ha convertido del balón parado un arma de cara a la portería de los equipos rivales. Prueba de esa fortaleza a balón parado es que dos de los pichichis del año pasado fuesen dos defensas centrales, Fer Bajo y Víctor Barco.

Óscar Martos cogió las riendas del Juvenil A del Aravaca en 2016, tras un mal año entrenando al primer equipo, no consiguió la salvación de la categoría. De esta manera se confiaba en que Martos, lograse el ascenso con el juvenil. Este objetivo del club que no se terminaba de lograr, lo consiguió a la primera de cambio. El entrenador madrileño consiguió el ascenso a División de Honor de la categoría Juvenil. Y no fue algo pasajero, si no que ya van tres temporadas logrando permanecer entre los mejores equipos españoles de la categoría.

Con un fútbol no muy vistoso, pero muy efectivo, el entrenador del Aravaca se enfrenta ante rivales más o menos de su mismo perfil. Aunque, también contra equipos de primer nivel como son el Atlético de Madrid, Real Madrid, Valladolid… De esta manera, resulta un equipo muy difícil de batir, como ya demostró la temporada pasada ante equipos como el Atlético de Madrid, ante el que logró un empate importantísimo para el conjunto arlequinado. También, hace dos temporadas, los blanquiazules derrotaron al Juvenil A del Real Madrid, en un Antonio Sanfiz que no daba crédito a lo que su equipo acababa de conseguir.

Esto es lo que consigue Óscar Martos con sus equipos, que sea complicado ganarles, incluso para equipos que, a priori, tienen más posibilidades de ganar. Pero como el mismo entrenador ha dicho en alguna ocasión, “esto es fútbol y hay que aceptarlo cómo es” a veces para bien y otras para mal.

Año tras año, vemos cómo Martos consigue que distintas generaciones de futbolistas entiendan su forma de ver el fútbol. Y no solo eso, si no que logra hacer entender que si quieren competir en esta categoría, deben de correr más que el rival y dejarse la piel en el campo en cada partido. Nada fácil para nadie, pero algo que ya se ha convertido en costumbre para él. Este es Óscar Martos, entrenador del Aravaca.