Uno de los nombres más estimulantes dentro de la escena «Barça» es el de Marc Bernal (2007). El pivote de Berga fue una de las sensaciones del Juvenil B el pasado año, con el que marcó 12 goles, y este año ha tirado la puerta abajo consolidándose en el Barça Atlètic de Rafa Márquez. Incluso ha sido llamado por Xavi para algún entrenamiento. Sin participaciones en División de Honor, Marc es otro de esos futbolistas de La Masía que escala peldaños de forma vertiginosa.

Una vida de azulgrana

Marc Bernal Casas nació el 26 de mayo de 2007 en el municipio de Berga (Barcelona). Tras comenzar a jugar al fútbol en el equipo de su pueblo, fichó por el Gimnastic Manresa, donde destacó tanto que el Barça lo incorporó ya para sus prebenjamines. Con siete años, Marc Bernal ya defendía la blaugrana por los campos catalanes.

Siempre destacó desde pequeño. Su físico poderoso y su exquisita zurda le hacían superar a sus rivales. También sus entrenadores destacan la capacidad de liderazgo, ya que ha portado el brazalete en todas las categorías. El año pasado, en el Cadete A, Marc Bernal dio un paso adelante en su fútbol y se convirtió en una cosa seria. 12 goles como mediocentro en la División de Honor Cadete, y el motor y pieza clave de su equipo.

Este pasado junio, el Barça no dudó y renovó a Bernal hasta 2026, haciéndole firmar su primer contrato profesional. Con 16 años, el club ya lo considera un proyecto para el primer equipo y lo ha blindado. Todos esperábamos un año de Marc siendo importante en División de Honor con Óscar López. Pero, tras hacer la pretemporada con el filial, a Márquez le convenció el chico y le hizo un hueco en el once. Otro jugador de la magnífica generación de 2007 que irrumpe en el panorama profesional.

Marc Bernal: control y primer pase

Para empezar hay que dejar claro que Marc es del 2007. Con 16 años, ha pasado del Cadete al filial, llegando a jugar unos ratos en Liga Nacional con el Juvenil B. Tenemos que entender que la adaptación al ritmo y nivel de juego le llevará algo de tiempo. Debutó en Primera RFEF el 27 de agosto en la derrota (1-0) frente al Logroñés. A pesar de la derrota, Marc completó un partido a buen nivel. Tras eso, ha jugado tres partidos más (dos de titular), y en dos no ha participado.

Lo que primero te sorprende cuando le ves es el gran primer control y pase que tiene. Control con la derecha y pase rápido con la zurda. Una y otra vez. Y esto, con el cuerpo siempre bien perfilado. Parece dominar el arte del «5» con tan solo 16 años. No permite que le encimen y da un fluidez al juego importante. No se complica. También destaca mucho su desplazamiento en largo. Viene, recibe, gira y desplaza. Su fútbol es fácil, que no sencillo, y muy necesario, sobre todo en Can Barça.

Poco a poco, cuando vaya acumulando minutos, se atreverá más a romper líneas, ya sea desde el pase o de la conducción. Su físico (1,88) y su calidad técnica, bien trabajada, puede ser clave en los próximos años.