El Fuenlabrada consigue una nueva victoria (2-0) que les acerca al los puestos de arriba frente a un Diocesano que desciende matemáticamente. A pesar del resultado, los extremeños hicieron un buen partido y tuvieron llegadas y ocasiones para materializar, pero la falta de contundencia les penalizó.

Primera parte: efectividad local

El Fuenla llegaba al encuentro tras una victoria agónica en Majadahonda y los deberes ya hechos. No contaba con Jaime Amaro, su 10 y jugador más diferencial, y el equipo lo notó desde el principio. En un inicio irregular de los locales, el Diocesano se hizo con el control del balón y apuró el bloque fuenlabreño, que empezó a conceder muchos espacios que los rojos empezaron a aprovechar. Los de Encinas no supieron hacer suyo el partido y los duelos eran un constante en los primeros minutos.

El Diocesano comenzaba a llegar de la mano de Vivas y Román, sus jugadores más destacados en la mañana de hoy, y al Fuenla le costaba domar el encuentro. Tras varias llegadas de ambos equipos, una salida en falso del portero cacereño la aprovechó Dani para llevarse el balón y marcar a placer el 1-0. La primera llegada clara y con peligro del Fuenla fue para adentro, en el minuto 38. Tras eso, llegamos al descanso sin nada más destacable pero con un partido muy luchado por el Dioce, que necesitaba la victoria.

Segunda parte: los locales dominaron las áreas

En el fútbol se intenta meter y que no te metan. Parece una nimiedad, pero hay que hacerlo. Y esto el Fuenla lo hace muy bien. Tras un inicio de segunda mitad muy parecido al de la primera, los extremeños acecharon la portería de Álvaro en un par de ocasiones. El Fuenla, sin la presencia de Amaro, abusó del balón en largo y luchar las segundas jugadas, que eso lo manejan muy bien. En una de esas llegadas del Diocesano, el escurridizo Vivas se internó en el área y provocó un penalti que paró Álvaro, dándole así una vida extra a su equipo. En esa acción se definía medio partido, y el Fuenlabrada dio un golpe en la mesa.

Tras el penalti, los locales jugaron más sueltos y con algo más de pausa. Si bien sus interiores y extremos no conseguían recibir con tiempo y espacio y combinar, un bloque más alto y mejor colocado conseguía minimizar las llegadas visitantes. El Diocesano, con la urgencia encima, tiró de orgullo y no le perdió la cara al partido, aunque eso supusieses conceder también ocasiones. Ya en el minuto 80, y tras una transición rápida del Fuenlabrada, Requena aprovechó un rechace del portero para marcar el 2-0 definitivo. Un duro castigo para un Diocesano que desciende de categoría y que hoy aprendió lo que vale dominar las áreas.

Próximos encuentros

El Fuenla se coloca séptimo a un punto del Alcorcón, que perdió hoy en Getafe. En la próxima jornada viaja a León a medirse con una Cultural en descenso y jugándose la vida. El equipo de Javi Encinas quiere seguir su racha y alcanzar a la parte alta de la tabla.

Por su parte, el Diocesano desciende matemáticamente con esta derrota y jugará el año que viene en Liga Nacional. El siguiente partido se medirá en casa ante el CI Amistad, que lucha también por la permanencia. Veremos si los de Jorge Sánchez sacan su mejor versión ahora que ya no tienen esa presión por los puntos.