El Fuenlabrada ganó en el descuento un partido muy complicado y competido. Diego Martínez se marcó un doblete a cabezazos y desató la locura en La Oliva. Un duro castigo para un Rayo Majadahonda que tuvo sus tramos de dominio y alguna ocasión clara para sacar puntos de su estadio.

Primera parte: igualdad y pocas ocasiones

El partido comenzó con un ritmo bajo. Ninguno quiso arriesgar de inicio y las posesiones se turnaban, sin peligro real. El Fuenla esperaba en bloque bajo dada la superioridad de los tres centrales rayistas en salida, pero no lograba conectar buenas jugadas de ataque. Su número 10, Jaime Amaro, pasó desapercibido en la primera mitad.

El Rayo Majadahonda tampoco conseguía abrir el bloque de los de Javi Encinas y en fase defensiva no apretaban muy arriba tampoco. Con un 5-3-2 y bien plantados, los locales no sufrían en exceso, pero tenían problemas en transición al no poder sumar hombres. Fue una primera mitad fría y sin riesgo.

En el minuto 30, se pidió una mano en el área fuenlabreña tras un saque de libre directo, que los colegiados no consideraron como infracción.

Segunda parte: momentos para cada uno y locura final

El Fuenlabrada salió del vestuario en el descanso con una cara distinta. Apretando más arriba y siendo más agresivos, consiguieron generar situaciones de peligro e inquietar la meta rayista. En el 55, una jugada individual de Amaro, acabó con un disparo claro de Samu que atrapó el portero local. Era causa y consecuencia del paso adelante del equipo.

Sólo tres minutos después y cuando mejor estaba el Fuenla, Aitor cazó un rechace al borde del área y marcó, abriendo así el marcador. Un golpe duro para los visitantes, que se encontraban con mejores sensaciones. A raíz de ahí, el Rayo sacó su potencial y al Fuenlabrada le costó contener sus ataques. Uno de esos ataques acabó con un larguero de Guille, que hizo un disparo magnifico desde fuera del área.

En el 75, Diego aprovechó un centro lateral para soltar un cabezazos y anotar el empate en La Oliva. Un gol en un momento difícil para el Fuenla que les hizo creer. En esos últimos minutos de golpes, donde no hubo pausa y sí duelos y transiciones, los de Encinas sacaron una falta lateral en el descuento. Entre la maraña de jugadores que había en el área, Diego se levantó y con otro cabezazo marcó el segundo y desató la locura. Victoria con dos cabezazos y tres puntos sufridos.

Próximos encuentros

Tras esta victoria, su cuarta consecutiva, el Fuenla se queda séptimo y reafirma la gran temporada que están haciendo. El próximo día reciben a un Diocesano, penúltimo y casi descendido, que necesita si o si los tres puntos si quiere aferrarse a la permanencia.

Por su parte, el Rayo Majadahonda duerme décimo a ocho puntos del descenso. La próxima jornada visita al CI Amistad, que está en plena lucha por la salvación. Un partido complicado para los de Jesús Arribas que, de ganarlo, se asegurarían una temporada más en División de Honor.