El encuentro disputado entre Atlético Madrileño y Alzira ha sido la polémica del fin de semana. Guillem Beltrán y sus jugadores se marcharon indignados por lo vivido en el Cerro del Espino. Los locales están inmersos en la pelea por el título y por la plaza de Copa de Campeones mientras que los visitantes, con la permanencia ya asentada, buscan disfrutar de esta segunda fase con los nervios ya soltados.

Los visitantes recibieron cinco expulsiones, dos de ellas, en los cinco primeros minutos. El capitán, Josep Pons, y el míster, Guillem Beltrán, abandonaron el partido. Por tanto, el Alzira afrontó todo el choque con 10 jugadores y sin entrenador. Pese a todo, no se vinieron abajo y plantaron cara al campeón del Subgrupo A. El partido llegó al descanso con empate a uno, pero en la segunda parte, la superioridad numérica hizo mella. En el minuto 71, el Madrileño vencía por tres goles a uno. Hasta aquí todo fluía dentro de lo normal y del descontento arbitral del lado visitante.

El tramo final desató la tormenta del todo. En apenas un minuto, Víctor Sala, Dídac Cayo y el técnico Jonathan Montaner completaron el parte de expulsiones del Alzira. Según las actas arbitrales, Josep Pons fue expulsado “por sujetar a un rival que se escapaba hacia la meta contraria siendo último hombre, derribándolo, abortando con su acción una manifiesta y clara ocasión de obtener un tanto”. En cuanto a Víctor Sala, por “golpear con su pie en forma de plancha el tobillo de un rival con uso de fuerza excesiva en la disputa del balón”.

La expulsión de Guillem Beltrán no aparece reflejada en el acta, pero las dos últimas no se ciñen a lances del juego sino a términos soltados por los implicados. El colegiado justifica la expulsión de Dídac Cayo por “dirigirse al asistente número 2 en los siguientes términos: Deplorable el arbitraje que estáis haciendo, que malos sois” y Jonathan Montaner se dirigió al cuerpo técnico visitante de la siguiente forma: “Como te pille fuera, te reviento”.

Todas estas situaciones han desatado la ira del cuerpo técnico y plantilla del Alzira. Mario Sesé, en su cuenta de Twitter, ha mostrado su descontento con lo ocurrido. “El fútbol base no debería entender de fanatismos, relato: el trío arbitral no se presenta a la hora indicada (nefasta gestión) la RFEF recurre a los árbitros de la zona (nefasta gestión) y pasa….. lo que tenía que pasar….. Vergonzoso!! Escandaloso!!

Su entrenador, Guillem Beltrán, también en su perfil de Twitter, ha querido manifestar su opinión: “El mayor despropósito que he visto nunca. Que en DH, no aparezcan los árbitros, llamen a otros de por allí y la líen así. Resumen… 5 expulsiones en las que en el acta han añadido palabras y acciones que no han pasado nunca, para excusar sus decisiones. 1) Minuto 3: Agreden a un jugador nuestro que ha necesitado asistencia médica por hemorragia nasal y el infractor no es amonestado… 2) Minuto 4: Nos expulsan a un jugador por un forcejeo en carrera. Según él, por ser último hombre y el balón iba dirección de banda»

«¡Increíble! Con 10, los jugadores estaban haciendo un partidazo. Hemos llegado a estar 1-1 hasta el minuto 65, pero no podía terminar así… Para algunos, hoy no debíamos ganar o competir de tú a tú… Nos han acabado expulsando a dos jugadores más. Al final, derrota 3-1. Lo habéis conseguido, chicos de 18 años llorando de impotencia a la vuelta a Valencia, ya que no solo los habéis expulsado.. Si no que os inventáis el acta, acciones que no han sucedido, frases enteras que van a hacer que les caigan más partidos.. y así estáis más que excusados”.

La indignación es absoluta y es probable que las sanciones vayan a mayores a falta de tres jornadas para el final de la División de Honor. El Atlético Madrileño-Alzira ha quedado marcado por la actuación arbitral más polémica y criticada de toda la temporada.