El Alcorcón ha encontrado en Yago Paredes la figura referencial en el puesto de nueve que tanto han echado de menos en el primer ecuador de la temporada. Con el delantero nacido en 2004, las ocasiones de gol han crecido y el conjunto alfarero llega más a área contraria, en parte por la proactividad del atacante en la DH5.

¿Por qué Yago?

Los presentes en Santo Domingo en la primera jornada de esta Segunda Fase asistimos a un recital de Yago Paredes con dos goles ante el Atlético de Madrid. Una exhibición de poder que ya ha demostrado con anterioridad, pero que está vez lo hizo contra los centrales del conjunto colchonero. Pero esta historia se inicia allá por octubre/noviembre. Ante las carencias en la posición de delantero centro, con las finalizaciones de jugadores de la línea de mediapuntas como Porcel o Povedano, el plan se activó. Yago Paredes ha ido entrando poco a poco en los planes de David Rodríguez y ha acabado asentándose en el puesto de nueve, adelantando a futbolistas como David Lázaro o Jesús Carrillo.

Los datos evidencian este crecimiento exponencial. Yago no abrió el tarro de las esencias en el inicio de temporada, con poca participación -tres partidos- y anotando un gol ante el Trival Valderas Alcorcón. Fue con el inicio del año cuando irrumpió en el plantel amarillo. En 2021 suma once encuentros y cuatro tantos. En total, son catorce partidos completados (914 minutos jugados), en los que ha marcado cinco goles (Trival Valderas, Burgos, Santa Marta Tormes y Atlético de Madrid -por dos-).

Virtuosismo en muchas facetas

Dentro de la plantilla del Alcorcón, Yago Paredes es el delantero ideal para distintos contextos. Su adaptación a los diferentes sistemas que ha ido planteando el cuerpo técnico, jugando con uno o dos puntas, ha sido siempre fructífero. La mejor pareja la ha formado, en este último tramo, con Joel Lora. Dos atacantes que se complementan y potencian, aportando Yago el trabajo más posicional y Joel aprovechando su velocidad al espacio. Ahora, Paredes también se puede convertir en esa figura con mordiente y que ataca las espaldas rivales. Capaz de ir a la guerra con un cucharón de madera y hacer estragos en las líneas de contención enemigas.

Otra de sus virtudes es su físico preponderante. Una altura que le permite rematar jugadas a balón parado, colgadas desde los flancos o bajar esféricos para crear segundas jugadas. Un punta que lucha todos los balones de manera incesante. Entra al barrizal sin miedo y ejecuta la siguiente jugada con brillantez. En esas situaciones opuestas se encuentra Yago Paredes, pero en las que siempre encuentra la solución idónea para salir del paso.

Su influencia en el juego permite que los Carlos Ribagorda, Víctor del Monte, Richi Povedano o Roberto Porcel disfruten de una ayuda en la elaboración. Desde la superioridad en el medio, el Alcorcón potencia sus partidos para llevar el control de éstos. Sólo el futuro sabe de la progresión de un jugador que, de seguir así, apunta al fútbol profesional. Quemando etapas a pasos agigantados, le quedan dos años en juveniles para seguir evolucionando en esta DH5.