La conversación telefónica se presenta tranquila. Hablar con Ignacio Martínez de Guinea, segundo entrenador del Juvenil A del CF Fuenlabrada, es hablar desde la tranquilidad. Pensando muy bien qué decir. No sobresaltarse. Todo, desde la cercanía, la normalidad y el optimismo. Y no es para menos. El segundo entrenador, figura a veces algo olvidada por el mundo periodístico, cobra una importancia capital en ascensos como este. Y sino, en esta entrevista lo entenderán.

PREGUNTA: Te quería empezar preguntando por cómo os sentís ahora que ya tenéis el objetivo logrado. Imagino que estáis más tranquilos al haber logrado tan ansiado ascenso.

RESPUESTA: Ahora ya sabiendo que hemos cumplido el objetivo que nos habíamos propuesto pues estamos más tranquilos sabiendo que hemos hecho los deberes. Y la verdad que tremendamente orgulloso de todo el trabajo que se ha hecho, tanto por parte del cuerpo técnico como de los jugadores que ha sido tremendo el esfuerzo que han puesto día a día para superar cada adversidad. Y muy contentos y muy orgullosos también de poder ser parte de esta primera plantilla que lleva al Fuenlabrada a División de honor. Poner tu nombre en la historia de un club como el Fuenlabrada es para estar muy orgullosos y así nos sentimos todos.

P: Este logro siempre tiene momentos para recordar. Pero, ¿qué es lo que por lo menos a ti Nacho se te viene primero a la cabeza cuando piensas ya en haber logrado el ascenso?

R: Pues la verdad que lo primero que te acuerdas es de todos los momentos malos porque cuenta que ha merecido la pena pasar por esos baches. Pero me acuerdo, sobre todo, de los momentos complicados como la derrota contra Getafe en la segunda vuelta, de la derrota contra el San Fernando en la primera, de un empate contra Torrejón que se escaparon un par de puntos… pero luego ya es todo la parte bonita, esas victorias que te has trabajado de lunes a domingo, de cómo has preparado cada entreno cada partido y cada detalle y bueno la verdad que ya te digo te acuerdas de lo bueno y de lo malo pero creo que lo bueno acaba estando por encima al ser un momento de alegría, felicidad y celebración.

P: Quería preguntarte porque, al final, siempre tendemos desde fuera a generalizar en figuras muy concretas… ¿cómo reacciona en esos momentos difíciles un segundo entrenador?, ¿cuál es su función? Porque sabemos que es súper importante y desde dentro ¿cómo se reacciona en esos momentos difíciles?

R: Para mí, y qué te voy a contar, la figura y función del segundo entrenador es una pieza clave dentro de un cuerpo técnico porque al final es una persona de apoyo al entrenador. Complementa su trabajo, comparten su visión de fútbol y es necesario también para poder transmitir eso al equipo. Pero bueno, quitando un poco de hierro a la parte futbolística, es muy importante en la parte de convivencia de grupo.

Tiene un rol muy humano que a mí personalmente me gusta ser muy cercano a los jugadores porque creo que es importante fortalecer el buen clima, el sentido de pertenencia, de que estén contentos donde están y confíen en el compañero en lo que estamos haciendo en grupo. Y al final es eso, que las cosas fluyan que la gente esté contenta, que haya un buen clima diario y ,bueno, pues al final esa también es un poco mi parte.

En algún momento de la temporada difícil, pues he tratado de normalizar la derrota porque es una temporada muy extraña que no va a ser todo alegría. Mantener la confianza, el buen clima y animar a los jugadores a volver a conectarse lo más rápido posible a lo que es el fútbol, que es lo que nos gusta dejando rápidamente atrás lo negativo, y seguir focalizándose en el objetivo que era lo principal.

P: De qué manera se asume que a veces incluso el segundo entrenador suele hacer un poco la figura de “psicólogo”… ¿de qué manera toda ese afán y ese trabajo que hay detrás del mantener el buen clima y la estabilidad del grupo influye de manera positiva en el siguiente partido? ¿Cómo se recupera un equipo de una derrota y pasa el siguiente partido para estar al 100% y con el objetivo todavía focalizado en ello?

R: La verdad que en el mundo del fútbol en general es importante olvidar lo pasado porque en el fútbol es muy rápido, muy diario y creo que es importante olvidar las derrotas lo antes posible para poder reponerse. Y de lo que hemos conseguido, de las estrellas cosechadas pues lo mismo, saber que están, que ya has cumplido un objetivo que era sacar ese partido adelante. Pero que no te puedes parar a pensar en ello porque tienes que seguir trabajando porque a la siguiente semana tienes otra batalla que ganar. Es un trabajo muy diario, muy motivacional ya que la Nacional es una categoría muy psicológica, no puedes parar un día de entrenamiento ni pararte a pensar en lo que ha pasado y tienes que estar todo el rato mirando hacia delante. No es sencillo gestionar un grupo de personas, depende de la plantilla hay más o menos jugadores y cada uno es diferente. Tienes que saber acercarte a cada uno, ganarte su confianza y ser al final un apoyo. A mí me gusta que ellos vean esa figura en mí, que puedan confiar, que tiene que haber un resto en la relación entrenador-jugador y que vamos todos hacia adelante para cumplir el mismo objetivo.

P: Te quería preguntar que tú al final eres una persona vinculada a las ciencias del deporte, a la preparación física y a la enseñanza… ¿crees que a veces la competición distorsiona un poco esa labor pedagógica que hay que hacer a lo mejor con los jugadores en categoría de formación? Y si, a veces,  la competición ocupa todo lo demás y a lo mejor esa labor a veces se pierde y es muy importante. Pero no sé cómo lo ves tú en otras experiencias que hayas tenido tú, por ejemplo.

R: Tenemos que saber diferenciar la liga en la que estamos. Entonces el objetivo es competir para seguir puntuando y, sin embargo, si estuviésemos en otra categoría o con otro equipo con otras edades a lo mejor sí que primaría la parte informativa porque al final los jugadores se están desarrollando y es lo que importa. Pero creo que nosotros estamos en un momento en el que había que ayudar al jugador a aprender a competir a un nivel semiprofesional. La parte pedagógica tiene que estar ahí porque al final es un aprendizaje continuo para saber superar cada situación pero creo que no es todo formativo, es una carga muy importante la parte competitiva porque al final si tienes un objetivo exigente y un club que apuesta por ascender al equipo y los jugadores también lo quieren y bueno, al final íbamos todos una, pues tienes que poner por encima la parte competitiva que la parte formativa individual.

P: Imagino que desde dentro del club cuando os trasladan que el objetivo es ascender a División de Honor, cuesta mucho entender esa expectativa aunque se tenga asumida a lo mejor. ¿Influye mucho en el día a día?¿ o es algo que todo el mundo tiene interiorizado y que independientemente de lo que pase al final ese objetivo no va a cambiar?

R: Por suerte somos todos, tanto los entrenadores como los jugadores, gente bastante ambiciosa y yo creo que antes de que el club nos lo transmitiera sí que teníamos ese objetivo individual de querer ascender y hacer historia porque nadie lo había conseguido en toda la historia del club. Desde el primer momento se les transmite a los jugadores que queremos esto, que vamos a por esto y ellos también lo deseaban. Yo creo que todos juntos hemos ido a por ello porque todos lo deseábamos.

P: Otra cuestión es que, afortunadamente, muchos jugadores que ha tenido este Fuenlabrada en el Juvenil A han podido formar parte del primer equipo en entrenamientos o en partidos…para una persona que conversa tanto con los jugadores, se les comenta algo, se deja que fluya o que tengan los pies en el suelo…

R: Al final hay que dejarlo fluir porque tienen que vivirlo ellos,  tienen que disfrutar el momento porque se lo han ganado a pulso. Tanto Moha como Damían y Amigo se lo han ganado con su sacrificio y con su esfuerzo el tener la oportunidad de entrenar con el primer equipo e ir convocados.

Entonces hay que dejarle disfrutar y dejarles sean mejores y que sigan soñando. Me habría gustado a mí como parte de esta plantilla que otros muchos  jugadores hayan tenido la oportunidad como les ha llegado a estos pero el éxito es colectivo. Gracias a los compañeros, gracias a la familia, gracias a Mario también que les ha hecho mejores y no se puede parar ahora lo que han conseguido hasta ahora porque lo difícil para ellos empieza ahora la verdad, con los pies en el suelo ya que es un trabajo muy diario y sobre todo eso, que lo disfruten porque se lo han ganando y lo merecen muchísimo.

P: ¿Cómo surge esa sinergia entre Mario Otero y tú? ¿y cómo es de importante esa comunicación en el día a día? Para ya no solo ayudar en los entrenamientos sino ser incluso un apoyo mutuo. ¿En el campo cómo se fragua esa relación?

R: La verdad que ha sido un poco extraña este año porque es la primera vez que trabajamos juntos Mario y yo. Él ya tenía parte del cuerpo técnico pero yo estaba en otro equipo. Entonces llegar nuevo lo primero que había que conseguir ha sido pues, como dices, que la relación fluya ya no solo entre Mario y yo sino con todo el cuerpo técnico porque es la gente con la que vas a trabajar de manera diaria y en este momento de pandemia es complicado porque no se podía quedar fuera del campo, la relación no iba a ser tan cercana o tan natural por así decirlo como si no hubiese habido esta pandemia. Mario me parece una persona muy cercana, muy sensible, y eso ha facilitado que nos podamos llegar a entender y la relación como ha fluido tan bien desde el primer momento nos hemos complementado dentro y fuera del campo.

Entonces el mérito es suyo también por hacerme las cosas tan sencillas y ayudar a que yo me sienta tan cómodo y tan a gusto. No te voy a negar que ha sido un placer trabajar con él porque Mario es una persona que hace mejor a la gente que está a su alrededor, ya no solo los jugadores o entrenadores y amigos, es esa clase de persona que mejora a la gente que tiene alrededor. La verdad que yo ya le conocía por sus éxitos profesionales y ha sido un orgullo haber sido este año parte de su cuerpo técnico y compartir con él tantos momentos.  La relación ha sido de confianza, de comunicación diaria y de trabajo.

P: Te quiero preguntar Nacho cómo surge esa llegada al Juvenil A.

R:Yo estaba en el EFMO Boadilla y cuando terminó la temporada hablé con el club para seguir allí con ellos porque la verdad que estaba cómodo y bueno me surge la oportunidad porque Mario estaba buscando una persona con experiencia también en la categoría de nacional y  cuando me salió la oportunidad no me lo pensé, lógicamente quería trabajar con Mario quería trabajar con los mejores entonces pues se lo tuve que comunicar rápidamente al club que no iba a seguir con ellos y tenía que aprovechar esta oportunidad.

P: Hablando un poco más de ti más allá de esa labor a lo mejor cercana al jugador de diálogo, ¿qué función tiene Nacho en el día a día en el campo de entrenamiento?

R: La verdad que mi trabajo diario en el campo de entrenamiento es ayudar a que todo fluya de la mejor manera posible. Como he dicho somos un anexo al primer entrenador y nos tenemos que fijar en los pequeños detalles del día a día, el primer entrenador está focalizado en que mejoren el objetivo principal de la tarea y el segundo entrenador se tiene que  quedar un poco más al margen y corregir pequeños detalles que se puedan escapar  individuales y en sectores a los que no puede llevar el entrenador que está focalizado en la tarea global.

Entonces esa tarea de dar fluidez y aportar feedback a los jugadores y de ayudar para la preparación de las tareas ha sido fundamental y luego también el trabajo invisible que se llama, muchísimo análisis del rival este año está enfocado en análisis de rivales y equipo propio para corregir aspectos de mejora. O para seguir reforzando cosas que habían salido bien.

Y luego también me he centrado en la parte de balón parado, este año he  llevado las acciones a balón parado tanto ofensivas como defensivas y la verdad que estoy muy contento con la labor, porque hemos hecho cosas muy importantes a balón parado. Recuerdo una en Leganés en la primera jornada, el gol al Getafe o Rayo Vallecano son partidos muy importantes donde el balón parado puede marcar la diferencia y han sido puntos muy valiosos entonces sí que es verdad que a principio de temporada el balón parado fue una de nuestras armas principales y esa ha sido un poco mi labor, balón parado o análisis. El trabajo invisible que luego no se ve o que la gente valora menos y pues intentar aportar todo mi esfuerzo al servicio del equipo al servicio de Mario y del resto de compañeros del cuerpo técnico. Somos todos un poco multifuncionales, ahora sí que es verdad que hay roles más o menos establecidos pero creo que eso también ha caído muy bien al cuerpo técnico que todos estábamos dispuestos a ejercer cualquier función.

P: Te hago las dos últimas. La primera es para la gente que vea esta entrevista. ¿Qué va a aportar este Fuenla el año que viene en División de Honor?

R: Mucha guerra. Pese a ser nuevos en la competición vamos a aportar mucha ilusión y mucho, mucho trabajo y mucha, mucha guerra.

P: La última. ¿Cuál es el objetivo que os proponéis de cara a la próxima temporada?

R: El objetivo que nos proponemos de cara a la siguiente temporada es mantener al equipo en División de Honor lo primero. Y, en segundo lugar, ser ambiciosos y competir todos los partidos para estar lo más arriba en la clasificación. Sabemos que es complicado porque la liga es muy exigente pero lo queremos afrontar parecido a este año yendo partido a partido y conseguir el máximo número de puntos posibles sin un objetivo fijo en cuanto a puntuación pero poder competir con todos los equipos de la categoría.