Emocionante partido el vivido hoy en Ganapanes. Los de Borja Bardera realizaron un gran encuentro, con fases en las que fueron mejores y se adelantaron gracias al gol de Iker Liaño, pero los de Julio Baptista fueron capaces de reponerse y superar a un gran Miguel Prieto para darle la vuelta al marcador en los minutos finales del partido con goles de Renato y Adrián Gómez.

 

AD UNIÓN ADARVE 1-2 REAL VALLADOLID

 

El Unión Adarve volvía a Ganapanes casi dos meses después de su último partido como local y lo hacía en un momento de forma extraordinario tras celebrar con una victoria ante la Cultural Deportiva y Leonesa en Puente Castro su reciente permanencia en la División de Honor. Por su parte, el Real Valladolid llegaba al partido en una buena racha de resultados y vivos en la lucha por el campeonato.

El partido empezó intenso desde el minuto 1. A los pocos segundos del inicio el equipo pucelano sacó una contra en donde Slavy recortó de manera sensacional a Miguel Prieto, vio la llegada de Maroto atrás pero el disparo de éste fue rechazado a córner. Por desgracia para su equipo esta fue la única acción del delantero que acabó sustituido a los 5 minutos de partido al sentir un pequeño problema muscular.

El encuentro seguía teniendo intensidad por ambos equipos. Primero fue el Adarve por medio de Ibáñez, quien probó con un disparo lejano que no cogió puerta, y en el intermedio de la primera parte el Valladolid de nuevo a la contra encontró esta vez a Arroyo pero su disparo cruzado se machó lamiendo el palo izquierdo.

El Valladolid fue quien más ocasiones buscaba en la primera parte, y en el minuto 34 tuvo una doble oportunidad bastante clara pero aquí apareció por primera vez en el partido Miguel Prieto para salvar a su equipo. Un centro por banda izquierda llegaba a la cabeza de Arroyo y el guardameta logró detener al estirarse y sacar abajo el puño. La acción no quedaría así porque el rechace favoreció al equipo pucelano y esta vez el disparo potente y raso de Isailovic lo sacaría de nuevo Miguel Prieto ante el jaleo de la grada que aún celebraba ambas paradas mientras el último disparo se marchaba por la línea de fondo.

La primera parte no dio para mucho más. Ambos equipos probaban a generar con acciones a balón parado pero tanto las defensas como los guardametas se mostraban seguros a la hora de achicar cada balón que llegaba al área. Con el mismo resultado que empezó el partido nos fuimos al descanso.

La segunda parte fue de lo más vistosa para el espectador, de esos partidos que no deseas que se acaben salvo si eres el técnico de cualquiera de los dos equipos. De nuevo empezó avisando el Valladolid, entrada por banda izquierda de Diego Moreno pero el remate de Arroyo esta vez le iría manso a las manos de Miguel Prieto. 

El Unión Adarve empezó a hacerse dueño del partido y tuvo los mejores minutos donde llegaron sus ocasiones más claras. Primero avisó Iker Liaño con un lanzamiento de falta lateral que con toda intención cogería puerta, pero estaría atento Aceves para detener. Y ya saben, quien avisa no es traidor. Pocos minutos después, en el 64, Xairo Villalón arrancó por banda y se metió en el área, el balón quedó dividido y la zaga no fue capaz de despejar, el balón le llegó a Guille García que se la puso atrás a Iker Liaño para reencontrase con el gol y anotar el primero del partido y adelantar a su equipo.

Aún tuvo el Adarve algún acercamiento peligroso más e incluso ocasiones para aumentar su ventaja, pero no hubo suerte. Corría el minuto 70 cuando Julio Baptista movió el sistema y realizó tres cambios para buscar darle la vuelta tanto al juego del equipo como el resultado del partido. Y lo consiguió. Renato entró más tarde y empezó a generar mucho peligro por la banda derecha y en las contras, por donde el Valladolid fue más letal, aunque el Adarve seguía despejando balones en defensa.

Era el minuto 80 cuando en una de estas contras Renato aprovechó su velocidad para plantarse delante del portero y clavar el disparo cruzado. Se igualaba el marcador y el Valladolid no estaba satisfecho. De nuevo Renato creó una ocasión por banda pero apareció Miguel Prieto otra vez para realizar una nueva intervención milagrosa en el 1 contra 1 con el delantero.

Pero en donde no pudo hacer nada más fue en el segundo gol de los visitantes en el minuto 84. Suficiente tuvo con detener primero el cabezazo de Isailovic, pero el balón muerto en el área pequeña lo aprovechó Adrián Gómez para darle la vuelta al marcador.

El final del partido fue bastante acalorado, con el Adarve buscando de nuevo igualar el partido pero el Valladolid supo sufrir y demostró por qué está donde está. Los tres puntos le sirven al equipo de Julio Baptista para seguir sumando y esperar cualquier pinchazo de Real Madrid o Atlético y meterse en la lucha por el campeonato. Los de Borja Bardera realizaron un gran partido pero fallaron en la toma de decisiones en los últimos metros para matar antes el encuentro.