El CD Longueras ha logrado por primera vez en la historia ascender a la División de Honor del grupo canario. Los teldenses han cuajado una gran temporada, siendo segundos de la categoría juvenil interinsular, solo por detrás del filial de la UD Las Palmas. Uno de los grandes culpables del éxito del Longueras ha sido su entrenador, Kevin Morales. El míster del conjunto grancanario nos cuenta sus impresiones acerca del histórico ascenso a la DH6.

En primer lugar como míster, ¿cómo te sientes al lograr el ascenso por primera vez de Las Longueras a División de Honor?

La verdad que súper satisfecho y súper orgulloso de como se ha dado todo y de estos tres años que llevamos intentándolo. Bueno, luchando por esto no, porque se dio un poco por casualidad. Así que, súper orgulloso sobre todo.

Por las palabras que dice usted deduzco que, ¿la lucha por el ascenso no era el objetivo principal?

No, en el Longueras nos planteamos en base a lo que está pasando, nos planteamos ver lo que tenemos y ver lo que va pasando durante la temporada, y según estemos arriba o abajo, empezamos a tomarnos las cosas de una manera o de la otra. Pero, de los primeros nueve partidos creo que ganamos solo tres ósea como para plantearnos ascender en ese momento.

¿Cuándo se dieron cuenta de que el objetivo del ascenso era real?

Para nosotros los entrenadores casi era real desde el principio. Desde que vimos la plantilla, nosotros creíamos en eso, sabiendo las dificultades que tiene. Pero, como equipo cuándo todos se dieron cuenta fue a partir del partido contra el Puertos, que ellos iban segundos y solo habían perdido contra Las Palmas. Conseguimos ganarles en su casa que no habíamos ganado fuera ningún partido y a partir de ese ganamos todos fuera de casa de ahí hasta el final.

El comienzo de la temporada fue de cuatro victorias en diez partidos. A partir de ese momento, ¿cómo conseguiste reconducir al equipo y conseguir ganar después trece de los dieciséis encuentros que restaban?

Pues no cambiamos casi nada, seguíamos entrenando y preparábamos todos los partidos con la intención de ganarlos sea cual fuera el rival. Ósea que no cambió nada, sino que simplemente la pelota empezó a entrar y empezaron a meternos menos goles a nosotros. Pero, nosotros creíamos, acababan los partidos y nosotros seguíamos convencidos de que podíamos pelear por estar arriba y al final se fue dando.

Como comentaste también antes, es el tercer ascenso de forma consecutiva, ¿en qué crees que se ha basado este éxito de conseguir tantos ascensos seguidos?

La clave ha sido el día a día. Nosotros en el día a día nos preparamos de la mejor manera para ganar cada partido

¿En qué crees que va a notar el cambio de Interinsular a División de Honor?

Más que otra cosa yo creo que puede ser la presión. Aunque, nosotros no la hemos sentido este año, a pesar de vernos arriba, en ningún momento el equipo dudó en ese sentido. Yo creo que el año que viene perder la categoría va a estar siempre en la cabeza de todos y eso es lo que puede hacer que ese miedo de perder la categoría yo creo que es lo que más va a notar el equipo. Y viajar cada quince días que no estamos acostumbrados a eso tampoco.

¿Y qué expectativas tienes para el debut en División de Honor?

Bueno, la del club es la de mantenerse. Luchar por mantenernos la verdad. Se quedan bastantes jugadores de segundo año y algunos de primero y la expectativa es luchar por la salvación. El primer año, suelen decir que es el más difícil.

¿Cómo te definirías como entrenador?

Muy pesado. Pesado es la palabra que mejor me define.

Y tácticamente, ¿qué sistemas te gusta utilizar?

Este año hemos jugamos 4-4-2. Nos gusta presionar alto, presionamos en rombo 4-3-1-2 casi siempre. Para presionar a los dos centrales y al mediocentro. Con balón, casi siempre buscamos tener superioridad por dentro con cuatro jugadores. Con dos mediocentros y dos puntas que vienen mucho al medio o jugar en rombo con un mediocentro, dos interiores y un mediapunta.

Foto portada: Kevin Morales