Partido sencillo para el Real Madrid que, con una importante goleada, se quitó de un plumazo los problemas que le pudo causar el Fuenlabrada en el partido aplazado de la Jornada 29 de la DH5. El reciente campeón de Copa inauguró el marcador en el primer minuto de partido y en la segunda lució la gran pegada que tiene. La primera mitad del Fuenlabrada fue algo mejor que la segunda, en la que se dejó llevar definitivamente.

Real Madrid CF 5 – 1 CF Fuenlabrada

Los primeros 45 minutos fueron de clara superioridad merengue en Valdebebas. Los jugadores de Hernán Pérez propusieron un juego basado en el ataque por las bandas. El Fuenlabrada con una defensa más sólida por el centro, se vio incapaz de frenar los arreones blancos por ambas bandas. Un equipo poco habitual el que alineó Aitor García, dando la titularidad a jugadores poco rodados esta temporada. Descanso, por tanto, para los más habituales, que se juegan la categoría el domingo ante Las Rozas.

Tan directo fue el juego del Madrid, que abrió el marcador en el primer minuto de juego. Prácticamente en la primera jugada del encuentro, Gonzalo apuró la línea de fondo y puso un pase atrás que aprovechó «Pipi». El nipón, con pierna derecha, se apuntó el 1-0. Nada pudo hacer el meta kiriko, Adrián Plaza, poco habitual en el once titular. Un resultado que pudo ampliar en más de una ocasión el equipo local. Una de las más claras la tuvo Raúl Asencio, que recibió un pase raso directamente desde el córner. Buscó la escuadra con pierna derecha, pero el disparo se marchó alto.

Un empate fugaz

Apenas tuvo jugadas de peligro el equipo de Aitor García en la primera mitad. Eso sí, supo materializar la más clara que tuvo en todo el partido. Una jugada algo embarullada que terminó con Nacho pisando área con el balón en sus botas. Su disparo raso a la derecha de Piñeiro, el meta local, supuso el 1-1 que daba esperanza al equipo fuenlabreño. Celebró con rabia el equipo visitante, sabedor de la importancia de sumar un punto en Valdebebas.

Pero la alegría kirika apenas duró un minuto. La respuesta del Madrid fue inmediata. En la jugada posterior al saque de centro, el Real volvió a adelantarse. Esta vez fue mediación de Israel Salazar. El nueve madridista puso el 2-1, que bien pudo haberse ampliado al término de la primera parte. Plaza evitó, con un paradón, un tiro a bocajarro de Gonzalo García dentro del área pequeña. Además, a Salazar se le escapó su doblete particular tras una gran vaselina que superó al portero, pero que se encontró con el travesaño.

Segunda mitad monocolor

El Fuenlabrada se marchó a vestuarios con la sensación de salir con vida de una primera parte en la que podría haber recibido un par de goles más, pero con la confianza suficiente como para revertir la situación. Sin embargo, los de Hernán Pérez salieron como una exhalación en la segunda. Y pese a las muchas ocasiones que desperdiciaron, como un dos para uno muy claro que no supieron resolver o un remate de Julen Jon que se marchó alto, el 3-1 fue inevitable. Llegó en el 76′ tras un buen balón filtrado a Ferrán, el capitán blanco, caído a la banda derecha. Esprintó y puso un gran centro raso al punto de penalti que Lorenzo, que había ingresado hacia escasos minutos, resolvió sin oposición alguna. Le bastó con poner el pie para aprovechar la gran asistencia de su compañero.

El delantero blanco no se satisfizo con marcar una vez, sino que en el 83′ metió el gol del partido. Dentro del área, le cayó un balón despejado por la defensa azul. Controló con el pecho, recortó elegantemente con su pierna derecha, dejando al defensor en el suelo, y con la izquierda puso el 4-1. Un auténtico golazo de Lorenzo Sánchez.

La guinda del pastel merengue fue un fallo de entendimiento entre la defensa y el portero visitantes. Un error garrafal del Fuenlabrada que aprovechó Diego Parrado para meter el 5-1 que sellaba la goleada del Madrid. Un resultado que le sirve de poco a un Real Madrid que está muy lejos de arrebatarle la liga al Atlético. Por su parte, los kirikos vivirán una final el fin de semana, ya que no pueden fallar si quieren salvar la categoría.