España visitaba a Bélgica en la quinta jornada de la Clasificación para el Europeo Sub-21, en un encuentro marcado por el fundido a negro de la Selección y de la retransmisión en la segunda mitad.

Un rondo gigante

Durante los entrenamientos, uno de los ejercicios a los que menos atención se le presta es al rondo. Se utiliza como mera diversión, pero si algo nos demuestra esta primera mitad de España frente a Bélgica, es que al final tienen utilidad. Los chicos de Santi Denia sometieron por completo a los «Red Devils», aunque, al igual que en el partido frente a Hungría, no sumaron muchas ocasiones de gol.

Pablo Barrios y Beñat Turrientes brillaron en su labor de organizar el ataque de la Selección, girando de un lado a otro a los rivales para generar huecos en su defensa. Además, Pablo Barrios realizó una gran labor tras perdida, logrando varios robos que desbarataron ataques belgas.

Bélgica tan sólo tuvo una ocasión, una gran jugada individual de Malick Fofana, que mareó a Álvaro Carreras para acabar disparando por encima de la portería de Cuñat.

Fundido a negro

En la segunda mitad los belgas salieron micho más enchufados, y pusieron en apuros a la defensa española. Los españoles llegaron con peligro, pero no consiguieron perforar la portería de Vandevoordt.

Cuando llegamos a la hora de partido llegó la gran anécdota del encuentro. La retransmisión nos dejaba un fundido a negro justo cuando los belgas se preparaban para lanzar un «penaltito», que tan de moda están últimamente, cometido por Diego López sobre Hugo Siquet.

Engels transformó la pena máxima, aunque tres minutos después, Samu Omorodion, que había sustituido a Carlos Martín justo antes del penalti, marcó el definitivo 1-1

Con este empate España cierra la primera vuelta de la Clasificación para el Europeo SUb-21, y lo hace como líder de grupo, con 4 victorias y un único empate, encajando en este partido su primer gol durante la fase clasificatoria.