Tarde de futbol la que hemos vivido en la Ciudad Deportiva Joan Gamper. Barcelona y Espanyol se veían las caras en el gran clásico del DH3. Era un partido a todo o nada para ambos conjuntos. El Barcelona se aseguraba el título si lograba la victoria frente a los pericos. Por su parte, el Espanyol, con la moral alta tras su gran Copa del Rey, buscaba recortar puntos a los blaugranas y mantener su buen estado de forma. Sin embargo, el duelo se saldó con un empate que no deja contento a ningún conjunto.

FC Barcelona 1-1 RCD Espanyol

Primera parte no apta para cardiacos

El encuentro comenzó de la mejor manera posible para los pericos. Pues tan solo en el minuto dos el conjunto de Xavi Corominas encontró el primer tanto. Un error en la salida de balón del Barcelona permitió a Aleix Grabulosa quedarse solo delante de Ander Astragala. El mediocampista no lo dudó y definió a la red colocando el primer tanto del encuentro.

De esta forma se le ponía cuesta arriba el partido a los culés. El FC Barcelona necesitaba reaccionar rápido, pues cualquier otro fallo podría dificultar aún más sus aspiraciones de victoria. Los de Óscar López respondieron a esta necesidad encontrando el empate tan solo unos minutos después. Fue en el minuto seis cuando, tras un gran centro de Estanis Pedrola mal despejado por la zaga perica, Ilías Akhomach empujó a la red el balón, colocando las tablas en el electrónico.

A partir de ahí los locales comenzaron a tener más control del balón, intentando encontrar su juego y, con él, las ocasiones. El buen momento del Barcelona se mantuvo, puesto que en el minuto 17 Aleix Garrido tuvo en sus botas la oportunidad de colocar el segundo. Sin embargo, su disparo se marchó desviado.

Poco a poco fue bajando la intensidad del encuentro. Cuanto más balón tenía el Barcelona menos fulgurante se volvía el partido. De esta manera fueron transcurriendo los minutos hasta llegar al descanso, que llegó con tablas, pero con la sensación de que el FC Barcelona estaba un pasito por encima en la pelea por alcanzar el gol.

Mucha intensidad y pocas ocasiones en el segundo acto

La segunda parte del encuentro comenzó siguiendo el guion del primer acto. El Barça siguió manteniendo el control del esférico, buscando el gol que les diese la victoria y el título liguero. En el minuto 53 gozaron de una gran oportunidad, cuando Estanis Pedrola se revolvió en la frontal y soltó un derechazo que se marchó desviado por poco.

Sin embargo, pese a ese dominio inicial de los culés, el conjunto perico no se rindió y comenzó a apretar más. Los pupilos de Xavi Corominas dieron un paso adelante, logrando robar balones en campo contrario y llegando con más jugadores al área rival. Pero la defensa culé se mantuvo férrea, evitando cualquier acercamiento perico.

El encuentro fue ganando en intensidad cuanto más se aproximaba el final del encuentro. Aún así, las ocasiones seguían sin llegar. Los pericos notaron la ausencia de Miguel Carvalho en el medio campo, puesto que se encuentra convocado con la Sub-17. Por su parte, a los culés les faltó algo de frescura en tres cuartos de campo, sin encontrar la velocidad adecuada en lo que a movilidad del esférico se refiere.

A cinco minutos del final el Espanyol se quedó con un jugador menos, tras la expulsión de Obeng después de una dura entrada sobre Barberá en una gran contra culé. Después del carrusel de cambios final y de los cinco minutos añadidos por el colegiado llegó el termino del encuentro. Las tablas dejan descontento a ambos equipos. El Espanyol logra atrasar el alirón de un FC Barcelona que, en caso de victoria, podría haberse alzado campeón. Aún así, gran partido de fútbol, que fue de menos a más, pero que no bajó en intensidad.

Foto de portada: @FCBMasia