Gran partido el visto en esta jornada 26 de la DH3. El Ebro, que llegaba necesitado, se lleva la victoria en un campo muy difícil. Los visitantes, que empezaron ganando con un gol de penalti, se repusieron a la igualada local en el 46´ para lograr tres puntos muy importantes
Empezaba el partido con un reflejo de lo que sería gran parte del encuentro. Primeros compases sin un dominio claro por ningún equipo, muchos balones en largo y juego por alto. Además, el viento ha sido un factor importante en estos momentos, beneficiando a los locales. La intención era clara por parte del Ebro, que apostaba por un partido con desplazamientos en largo y balones en profundidad para pillar desprevenida a la zaga local. Por su parte, los locales querían realizar un juego basado en la posesión. Con esta confrontación táctica de juego, ningún equipo se sentía cómodo en el terreno de juego.
Penalti desafortunado de los locales
Apenas ocasiones en este primer tramo de la primera mitad, aunque el Ebro se encontraba ganando confianza con los minutos. El juego de ida y vuelta, que beneficiaba más a los visitantes, seguía siendo visible en el césped. Llegando ya al final de esta primera parte, tras un saque de banda largo, los visitantes iban a conseguir provocar un penalti por mano de la zaga del Zaragoza. El penalti lo tiraba David, que anotaba con un disparo colocado a la derecha del portero.
De este modo, llegaría el descanso en el Anexo del José Zorrilla. Los planes estaban funcionando para el cuadro visitante, que imponiendo su juego, estaba sometiendo a un Zaragoza que tampoco conseguía crear ocasiones. Pocas oportunidades de gol en estos primeros minutos, reflejando así la igualdad entre ambos equipos.
Sin embargo, las cosas iban a cambiar pronto. Tras la reanudación del partido, sólo dos minutos más tarde llegaría la reacción del Zaragoza. Tras una buena jugada colectiva por la banda izquierda, colgaban el balón al área que rechazaría la defensa, pero Lucas, golpeaba de primeras la pelota desde fuera del área para marcar. Este gol tan pronto temprano, sería una inyección de ánimo para los locales, pero el Ebro iba a seguir con su propuesta.
Nuevo golpe para el Zaragoza
En este tramo de partido, iban a llegar más ocasiones aunque no muy claras. A pesar del esfuerzo por ver puerta de los locales, el Ebro seguía muy bien plantado en el terreno de juego. Concedían poco a los locales, y ganaban gran parte de las luchas en los duelos disputados. En una acción que definía un poco el partido, los visitantes colgaban la pelota desde una falta caída a la banda, que Escario peinaría tras un gran salto para anotar el tanto en el minuto 71.
Con este nuevo tanto, los visitantes no se echarían para atrás para aguantar el resultado, sino que siguieron con la dinámica que llevaban. Se encontraban cómodos, lo contrario que el Zaragoza, que no podía desplegar su juego con claridad. Iban a existir pocas oportunidades de gol en esta parte final ya del partido. El Ebro seguía realizando un gran trabajo y los locales apenas iban a poder encontrar portería.
Finalmente, se llevaría los tres puntos el Ebro con una gran actuación. Tuvieron su idea de juego clara desde el inicio y la desplegaron con eficacia. Por su parte, el Zaragoza, no se encontró agusto en el partido, no tuvo tanto la pelota en su posesión como hubiesen querido y estuvo algo peor que los visitantes en cuanto a intensidad. De este modo, el Zaragoza llega algo tocado para enfrentarse a un Montecarlo muy necesitado en la siguiente jornada. Mientras, el Ebro recibirá a un rival directo como es el Atlético Baleares en su casa, en un partido que se espera muy parejo.
Foto por @RZcantera














