Tras las malas sensaciones del Atlético de Pinto el año pasado, y contando el gran número de cambios realizados en la plantilla antes del comienzo de la temporada, pocos cuentan con el Atlético de Pinto como uno de los equipos revelación de la temporada.

Sin embargo, personalmente considero que el equipo puede realizar una muy buena campaña. Tal vez terminen por descender, pues hay que tener en cuenta que esta temporada serán seis los equipos que bajen de categoría. Pero, pese a un posible descenso, creo que vamos a ver a un equipo aguerrido y luchador, capaz de mantener la categoría o de pelearla hasta el último momento.

Pues el final de la temporada 19/20 dejaba a un equipo tocado moralmente, hundido. Pero la posibilidad de volver a disputar la DH5 han devuelto las ganas de luchar al Atlético de Pinto. El proyecto, comenzando por su nuevo entrenador David Samaniego, y continuando por las nuevas incorporaciones en la plantilla, de momento están dejando buen sabor de boca. No solo por la primera victoria de la temporada, si no por las sensaciones mostradas durante el periodo de preparación.

A priori todos dudábamos de un equipo tan sumamente nuevo. De hecho, la mayoría considerábamos que habría que esperar unas jornadas para empezar a ver resultados. Sin embargo, la victoria frente al AD Alcorcón nos habla de un equipo muy trabajado, anímica y futbolísticamente. Pues una de las claves del partido, que yo mismo viví desde la grada, fue la mentalidad luchadora del equipo. La victoria en la primera jornada no fue por casualidad, no se la encontraron, si no que fue una victoria trabajada y sufrida.

Aquí es donde hay que valorar el trabajo de Samaniego. Un técnico joven, pero con mucha experiencia en esto de entrenar. El preparador se ha ganado a la afición y a los jugadores en poco tiempo y está dejando su sello en el equipo. De hecho, la misión de la pretemporada fue la de “hacer piña” con el grupo, y es algo que todos los asistentes al partido pudimos observar en primera persona.

Es cierto que podemos estar equivocados, que tal vez sea un espejismo, y que el Atlético de Pinto vuelva a deambular por la categoría como hicieron la temporada pasada. Como si de una montaña rusa se tratara, en la que nos encontramos en plena ascensión, con la adrenalina por las nubes, pero una vez coronado el punto más alto hay una caída en picado.

Sin embargo, personalmente dudo de esto. No dudo que vayan a perder partidos, que lo harán, ni que en muchas ocasiones dependan de la suerte para ganar, que dependerán. Pero de lo que sí estoy seguro es de que este renovado proyecto puede dar que hablar, puede demostrar a propios y extraños que están preparados para competir y para luchar hasta el último momento.

Es cierto que la temporada es muy larga, habrá mejores y peores momentos. Habrá días en los que el equipo sea criticado y otros días en los que sea alabado. Sin embargo, una de las claves de esta categoría, por encima del tema futbolístico, es la mentalidad. Hay muchos partidos que se ganan desde esa sensación de sentirte superior. Esa capacidad de luchar, de salir a ganar los partidos, de dejarse todo en el campo, sea cual sea el resultado, puede ser una de las claves que haga que los pupilos de Samaniego cumplan el objetivo de la permanencia.

Pues el mayor punto a favor que yo creo que tiene el equipo es que no gozan de la presión de estar obligados a mantenerse. El objetivo lógicamente es ese, pero la obligación del equipo es luchar día sí y día también. Se podría decir que el Atlético de Pinto debe salir a luchar como un gladiador haría en la arena. Al principio el gladiador busca mantenerse vivo, superar a sus rivales y vivir para volver a batallar. Y con el paso del tiempo, el luchador buscará la gloria, salir a arrollar. Es por ello por lo que es importante ir paso a paso. Ahora pelear y luchar, con eso llegarán las victorias y, a partir de ahí, habrá que buscar la gloria.