¿Qué le faltó al Getafe CF para vencer? El líder sufrió su primer tropiezo de la temporada en el Amelia del Castillo. Tras dos jornadas en las que la solidez defensiva y la pegada fueron resolutivas, en este tercer partido las desconexiones ante las jugadas estratégicas de su rival le costaron caro. El Getafe afrontó la primera mitad de la segunda parte 3-0 abajo en el marcador. Los pupilos de Mariblanca no le perdieron la cara al partido y a base de una presión más elevada y, también de orgullo, sembraron el miedo en el equipo de Samaniego que caminó sobre el filo del alambre en los últimos minutos. Finalmente, salvaron la victoria por 3-2, pero el empate estuvo muy cerca.

Los azulones presentaron una combinación de sus mejores onces en los dos primeros partidos. La novedad fue la titularidad de Mario Jiménez que, si bien no tuvo su mejor día, generó peligro en sus continuas llegadas a la frontal, pero falló en el último pase. El mejor del partido fue de nuevo Mamor. Tercer tanto en tres partidos. El delantero azulón comandó la remontada a través de su poderío físico y aprovechando las pequeñas grietas defensivas del equipo rival.

Otro jugador destacado fue David Ortega. El central enmendó los despistes defensivos de la zaga azulona en la primera parte dando un paso hacia adelante e incluso recortando diferencias en el partido con el segundo gol. Pero en la División de Honor, queda claro que, si en algún momento levantas el pie del acelerador o sales un poco timorato, cualquier rival es capaz de hacer añicos el plan táctico del rival.

José Luis Mariblanca ‘Gary’, técnico del Getafe,  fue muy duro tras el partido. “No podemos ser tan blandos”. Los dos primeros goles llegaron tras un error en el marcaje que propiciaron que Beltrán, uno de los mejores cabeceadores del Atlético de Pinto, rematase sin oposición para obligar al Getafe a remar a contracorriente durante todo el envite. Este podía ser el talón de Aquiles y la baza que jugaría Samaniego para desarticular el muro defensivo y acabar con la imbatibilidad de Juanvi. La falta de atención en segundas jugadas penalizó considerablemente a la formación del Coliseum. “Nos han explotado al máximo sus virtudes”, confesó Mariblanca al finalizar el partido.

Por otro lado, los laterales Álex Rojas y Carlos Rojas, no cerraron bien los espacios en la primera parte y eso permitió que en los afanes del Getafe por generar peligro por dentro, dejasen desnudos los costados y esto propició continuos contragolpes del Pinto. Los locales supieron leer estas situaciones y en otra acción de este tipo, el desmarque de Antonio desencadenó en el tercer y último tanto local. Con un Pinto más replegado y un Getafe más arriesgado, el partido dio un importante giro. Las dudas se trasladaron de campo.

Cabe destacar que los hombres de Gary controlaron la posesión del balón en todo momento, pero tres errores puntuales de marcaje o de concentración castigaron seriamente. No se puede decir que el Getafe realizó un partido catastrófico ni mucho menos. Este tipo de derrotas a estas alturas de la temporada son siempre didácticas. El colíder de la DH5-Grupo B debe restablecer la solidez defensiva. Pegada tiene, pero atrás todavía presenta algunas desconexiones puntuales. Juanvi no pudo evitar lo inevitable. El triángulo de las Bermudas que ocasionó la primera derrota de la temporada del Getafe fueron el acierto del Pinto, las jugadas a balón parado y la poca presión en la primera parte.