El Alcorcón consiguió su primera victoria de la temporada contra el Real Valladolid en Santo Domingo. Varios fueron los puntos destacables del equipo alfarero para derrotar a uno de los favoritos del grupo cinco.
Victoria trabajada del conjunto amarillo
Nadie dijo nunca que una victoria fuese fácil. Eso tuvo que pensar David Rodríguez tras el triunfo de su equipo ante el conjunto vallisoletano. El Alcorcón maduró sus tres primeros puntos a través del trabajo en bloque. Mediante su 4-2-3-1, el plantel que jugaba en su feudo se asentó poco a poco en el partido, ante una presión alta del Valladolid. El equipo de Julio Baptista también salió a proponer en Santo Domingo. Sobre el verde, se encontraron dos plantillas que se nutren de mucho balón para generar fútbol.
El punto diferencial en esta batalla futbolística fue el tanto de Richi Povedano. Su gol declinó una balanza que abrió un partido nuevo. El golpeo desde la frontal del área es de matrícula de honor. Incluso vimos que, en los minutos posteriores, los chicos de David Rodríguez pudieron marcar algún tanto más. El plan del Valladolid en ese partido pareció desactivarse tras el gol. Un cortocircuito ante, quizás, la sorpresa de verse por debajo en el marcador. Hablaba tras el partido Baptista de esa «paciencia de jugar para controlar el partido» y también lamentaba las dimensiones del campo, que imposibilitaron a su equipo practicar el fútbol que deseaban.
Defensa y portería a cero
Lo cierto es que le faltó un punto más al conjunto visitante para crear más peligro cerca del balcón del área, al que se asomaron poco. A pesar de ello, la defensa del Alcorcón realizó un gran trabajo. El ataque del Valladolid se inclinaba mucho hacia la derecha, y allí tuvo mucha tela que cortar el lateral izquierdo Marcos Blasco. No obstante, el patrón de ese barco tiene nombre y apellido: Nacho García. El central estuvo seguro atrás, liderando la zaga amarilla y sosteniendo al equipo en los momentos de más presión del plantel blanquivioleta. La portería a cero es una de las noticias más positivas que puede sacar el Alcorcón, teniendo en cuenta además el rival.
Siguiendo con nombres propios, el doble pivote formado por Ribagorda y Nata estuvo inmenso. En palabras de David Rodríguez, el Alcorcón es un «equipo obrero». Pues en esa pareja de mediocentros encontró sus mejores peones. Además, siendo una línea de riesgo, ya que servían de conexión entre la defensa y la zona de ataque del equipo. Trabajo, distribución de balón y sacrificio fueron algunos de los puntos donde obtuvieron la máxima nota.
Otro de los puntos interesantes que vimos del Alcorcón el sábado fue su capacidad para generar ocasiones. Ya sea a través del balón parado (con un gol anulado), de jugadas de posesión o de contragolpes, el equipo alcorconero dispuso de varias oportunidades de acrecentar su diferencia en el marcador. Ahora, con el posible parón de quince días que van a tener a consecuencia de los casos positivos del Santa Marta de Tormes, David Rodríguez le restaba importancia. El entrenador comentaba que, «tras la victoria bien, ya que teníamos el miedo de estar con cero puntos y parar». Este fin de semana quizás no jueguen, pero esos primeros puntos ya se reflejan en la clasificación.













