Pablo Zubizarreta ha decidido echar la puerta abajo. El futbolista del Antiguoko se está convirtiendo en una de las noticias más sorprendentes de la DH2 (a nivel individual) en los dos últimos meses de competición. Siendo el jugador más desequilibrante de la liga en el último tramo de temporada.

El futbolista de tercer año de juvenil ya había amenazado con romper el cascarón en el último año. En la temporada 2021/21 alcanzó los seis goles en Nacional, cuatro de ellos en los últimos tres encuentros de la temporada. Además, jugó tres encuentros ya en la máxima categoría del fútbol juvenil con aportaciones interesantes, siendo juvenil de segundo año. Pero este año va muy en serio. Pablo Zubizarreta está siendo capital dentro del sistema del Antiguoko. Actuando como único punta del equipo, recibiendo de espaldas y al espacio, generando profundidad, desborde, velocidad y muchísima determinación en los metros finales. Además, se está complementando a la perfección con Nabil para ser diferenciales en el área rival.

La velocidad del jugador vasco es su arma de doble filo. Pablo Zubizarreta le está garantizando al Antiguoko una serie de recursos y detalles de mucho valor para un equipo que está siendo muy vertical en campo contrario. El conjunto de Egoitz Garai aprovecha la velocidad despiadada de su jugador para acostarse en un bloque medio-bajo y aprovechar los espacios que deja el rival para hacerles daño a la contra. No solo buscan correr al espacio, el Antiguoko también quiere el balón. Y para ello, está apretando bien tras la pérdida en campo contrario con la idea de recuperar el esférico lo más pronto posible y tratar de coger así al contrario lo más desorganizado posible. Una situación de juego que está explotando muy bien Nabil para lanzar a Pablo en busca del gol.

El delantero del Antiguoko es un futbolista muy activo en el ataque de su equipo. Rara vez espera el balón entre los centrales. Trata de buscarlo a través de desmarques hacia las bandas en busca de la espalda de los defensas rivales. Además, consigue moverse como pez en el agua dentro del área rival para encontrar la mejor posición para un remate limpio.

Aunque es cierto que le costó marcar su primer gol en la DH2. No fue hasta el tres de octubre, en la visita a Éibar, en la que con su gol a falta de cinco minutos para el final el Antiguoko se llevó tres puntos de oro. No volvió a marcar hasta bien entrado noviembre. Pero el día que consigue marcar, lo hace a lo grande. El 14 de noviembre endosó un hat-trick al Pamplona en setenta minutos. Y tras otros dos goles frente al Arenas y Danok Bat, llegó el festín de goles. Ha conseguido marcar cinco dobletes en sus últimos seis encuentros y se ha posicionado como el tercer máximo goleador de la categoría a tan solo dos tantos de Noe e Iker Fernández.

Pablo también ha brillado en escenarios de renombre y siendo diferencial contra las canteras más punteras de la DH2. Consiguieron golear al Éibar con un doblete suyo y dos semanas después, conquistaron Zubieta con un par de goles más suyos. Además, golearon al Tudelano en el Berio y consiguieron tres puntos vitales frente al Txantrea con otros dos goles de Zubizarreta por partido para permanecer a su equipo en la décima posición. Cinco puntos por encima del descenso.

 

Pablo Zubizarreta se está dejando todo sobre el campo para mantener al Antiguoko en la DH2 la temporada que viene. El delantero de tercer año, se está implicando en todas las tareas (ofensivas y defensivas) y esa implicación está siendo vital para el equipo del Berio. La velocidad, el descaro y su hambre de gol están siendo sus razones por las que pensar en Pablo Zubizarreta como uno de los jugadores del año en la división de honor.