Al César lo que es del César. En el conjunto blanco y verde son conscientes que el liderato del que disponen ahora es ficticio, puesto que, si el Sevilla ganara su partido aplazado de la última jornada, les adelantarían en la tabla. Sin embargo, los béticos quieren defender su liderato para meter presión a sus máximos perseguidores, Sevilla y Granada, que precisamente se miden en un duelo directo ese mismo día.

Los locales quieren mantener el ritmo de las últimas jornadas, en la que han conseguido siete victorias consecutivas, cimentadas desde la defensa: un gol recibido en las siete victorias, el recibido en el último partido frente al Sporting Atlético. Durante la temporada ya han demostrado su fortaleza siendo el equipo menos goleado de la DH4 con tan solo ocho goles en contra en veintitrés jornadas.

Por el contrario, en el conjunto malagueño persisten los problemas de regularidad que llevan padeciendo desde el inicio de la competición y que los ha llevado a estar luchando por no entrar en los puestos de descenso de los que solo le separan cinco puntos. Aún así, intentarán darle continuidad a la victoria contundente obtenida el último partido por 4-0 ante el colista Jóvenes Promesas para encadenar una serie de buenos resultados que le permita jugar al equipo con una cierta tranquilidad en la recta final de campeonato.

PARTIDO TRAMPA

Aunque a priori pueda parecer un encuentro cómodo para el Betis por la diferencia en la clasificación, los béticos saben que no pueden relajarse ningún partido si quieren optar al título en las últimas jornadas, y más ante un rival que está luchando por no entrar en los puestos de peligro.

Para ello cuentan con la ayuda con el pichichi de la DH4, el delantero bético Marcos Fernández que lleva 19 goles hasta la fecha y que este domingo buscará seguir aumentando la estadística goleadora, acercando al Betis a sus objetivos y contribuyendo así al éxito global del equipo.