Una retirada prematura no impide poder encontrar (aún más) el sitio en el mundo del fútbol, aunque sea con un chándal y una pizarra bajo el brazo. Así le pasó a Pere Martí (Moncófar, 1982), que ha ido acumulando resultados excelentes en el fútbol de formación y formado a quienes serán referencias en el mañana. Ahora, le toca asumir el mando del División de Honor del Villarreal, en uan temporada atípica y muy feroz a nivel competitivo.

 

PREGUNTA: ¿Se sienten más nervios en el banquillo o en el terreno de juego cuando uno es entrenador?

 

RESPUESTA: Uff (resolpla), bueno la verdad es que creo que son situaciones diferentes. Pero sí es cierto que, al final cuando estás jugando, eres protagonista y estás metido en el partido, lo que pasa depende de ti.  Sin embargo, cuando estás en el banquillo, muchas de las cosas que pasan dependen de los jugadores y creo que es una sensación diferente. Si tuviera que decir una de las dos, me quedaría con que es más difícil estar en el banquillo que jugando.

 

P: Han pasado años de su retirada. Más allá de las obviedades de sentarse en el banquillo, ¿hay que adaptarse mucho cuando se pasa de jugar a entrenar?

 

R: Sinceramente, hablo en mi caso, creo que cuando eres jugador no te das cuenta de muchas cosas que pasan a tu alrededor. Y eso, cuando empiezas a ser entrenador, te das cuenta que es como empezar prácticamente de cero. Es evidente que tienes una experiencia y eres conocedor de muchas situaciones, pero hay muchas otras que se te escapan. Y creo que lo más difícil es darte cuenta que, como jugador, has valorado unas cosas pero que cuando empiezas como entrenador tienes que darte cuenta que todo eso es bueno y aporta, pero no es suficiente. Y creo que hay que saber que son dos facetas diferentes. La de ser entrenador engloba muchas cosas y hay que manejarlas. Y creo que cuando eres jugador, al menos en mi caso, en esas cosas eres un poco virgen y tienes que ponerte a trabajar mucho y darte cuenta que hay que formarse y hay que vivir experiencias que pensabas que por ser jugador ya estaban vividas.

 

P: El Villarreal C ha terminado este año cuarto en Tercera División, a seis puntos del Alzira, segundo clasificado. ¿Qué balance hace Pere Martí de la temporada?

 

R: Sinceramente, creo que calificaría la temporada de excelente. Teníamos un grupo de grandes jugadores y, bueno, tuvimos la suerte de conectar  todos y hacer un gran equipo. Encima todos ellos participaron, todos fueron protagonista en el proceso de la clasificación y el éxito va acorde a lo que obtienes a nivel clasificatorio. Y nosotros a nivel de trabajo tenemos que estar contentos con las dos cosas, con el proceso que se llevó y al final tuvimos suerte de que fuimos capaces de poder terminar cuartos. Muy contento porque es una muy buena clasificación, todos los jugadores cumplieron los objetivos que nos propusimos al principio. Y encima tuvimos la suerte de que Fernando Niño pudo debutar con el primer equipo, Baena se asentó en el Villarreal B… es una temporada para estar muy satisfechos.

 

P: Precisamente por eso le quería preguntar. Cuando jugadores como Fer Niño, Filip Jorgensen empiezan a entrar en dinámica del primer equipo. ¿Qué es lo que siente Pere Martí?

 

R: En este caso respondo con una experiencia que vivimos este año, que fue el día que Fer Niño marcó el gol contra el Alavés (25 de enero de 2020) y que le dio la victoria al primer equipo. Te hablo de esa experiencia porque es la más reciente y porque estábamos igual de contentos que si hubiéramos tenido un ojo, prácticamente. Estábamos orgullosísimos y creo que toda la  Escuela estaba orgullosa. En ese momento se veía reflejado el trabajo que se hace en toda la Escuela y nosotros contamos con la suerte de tener a Fernando Niño en aquel momento y estar cerca de él. Imagínate la alegría que vivimos en ese momento. Ojalá que como Fer, como Filip o como Baena, que está en el primer equipo ahora mismo, fueran capaces de llegar mucho. Al final te sientes contento y orgulloso de que ese granito de arena que has puesto pues haya valido para algo.

 

P: ¿Qué es lo que no se ve de todo ese proceso? ¿Qué es lo más difícil de todo ese camino y que a los entrenadores les gustaría que se reconociese?

 

R: Los entrenadores tenemos que hacer nuestro trabajo y es importante conectar con el  jugador y que él sienta que le vas ayudar. A partir de ahí, en nuestro caso, intentamos convencer al jugador de que todo lo que estamos haciendo es para su mejora. En ese proceso, muchas veces el jugador pasa por dificultades que creo que son la otra parte que no se ve. Es decir, el día que el jugador se va jodido a casa porque ha visto en un vídeo donde le hemos dicho: “fíjate, no estás haciendo las cosas como dios manda…” o no ha jugado bien un partido y se va jodido a su casa. Nosotros tenemos que estar ahí y decirle: “tranquilo, no pasa nada, esto la semana  siguiente lo arreglamos…” esas dificultades que en el proceso pasa el jugador  es una parte que no se ve y es lo que luego al final acaba llevándoles al verdadero éxito.

 

P: Estuvo en el CD Roda, que ejerce una función muy importante también para el Villarreal, y sus resultados fueron magníficos, acabando tercero en División de Honor. Le hago dos preguntas: ¿cuál es el secreto del club? ¿y el suyo?

 

R: El secreto del club creo que es que a día de hoy tenemos una de las mejores canteras de España a nivel de capacidad de jugadores. Tenemos jugadores excelentes, que podrían estar en cualquier equipo. Lo estamos viendo en los últimos años, qur todos los grandes equipos andan por aquí husmeando para ver qué pueden fichar. Esa es una parte importante.

 

En el caso de nuestro cuerpo técnico, seguimos la filosofía de trabajo que tenemos aquí en Villarreal. Es importante pensar mucho en el jugador, en la mejoría del jugador y nuestro foco está en  que los jugadores sean mejores y lleguen cuanto antes al primer equipo. Lo vemos como una filosofía de trabajo, cuanto mejor sean nuestros jugadores más éxito vamos a tener como equipo. Invertimos mucho tiempo y, de momento, hay muchas cosas que salen bien, otras que cuestan un poco más. Esa es nuestra idea de trabajo, en la que creemos y que de momento nos está funcionando. Es un poco la idea del club y hay que creer mucho en ella, porque es lo que creemos que da resultados.

 

P: Llega al División de Honor para dirigir un grupo que, casualmente, también ha quedado tercero esta última temporada con el CD Roda en esta División de Honor. ¿Qué balance hace Pere Martí de esta generación?

 

R: Creo que hay varios puntos que son importantes de cara a este año. El grupo de jugadores que hay es espectacular. Es decir, de capacidad son todos muy buenos y tenemos una plantilla muy completa. Es evidente que el año pasado compitieron muy bien en el juvenil del CD Roda y así lo dice la clasificación. Pero tenemos que darnos cuenta del cambio que resulta.

 

Al final, la diferencia entre estar en el juvenil del CD Roda y en el juvenil del Villarreal CF pueden ser cuatro o cinco partidos a lo largo del año. Y esos cuatro o cinco partidos seguramente se definan por detalles. Con el juvenil del CD Roda quizá no pase nada. Pero si los pierdes con el juvenil A (del Villarreal CF) se encienden las alarmas y: “hostia, que se nos va la liga…” y parece que penalizan un poco más. Tenemos que poner el foco en que “muy bien el año pasado, pero esto ahora es el Juvenil A y hay ciertas cosas que no nos pueden penalizar y que tenemos que manejar.

 

Y más este año. La división de subgrupos que se ha hecho creo que ha puesto en nuestro grupo, con el Levante, CD Roda, Valencia, Alboraya…no quiero dejarme ninguno porque son todos muy buenos equipos, equipos muy competitivos. Va a haber un nivel muy alto, va a ser  una competición muy dura. Y ya te digo, tenemos que dar el paso ese  de entender que estamos en el Juvenil A, que hay cosas que penalizan y este año más si cabe, porque el margen de error va a ser mínimo. Creo que estamos ante una de las ligas más difíciles, la que se va a jugar en este subgrupo.

 

P: ¿Qué Villarreal esperamos ver este año?

 

R: Siempre les digo lo mismo, al final venimos a jugar al fútbol, a pasárnoslo bien y a adaptarnos a los que nos proponga el partido y el contexto y lo asumamos. Siempre tenemos una idea, que es la de jugar mucho y lejos de nuestra portería. Nos gusta generar ocasiones de gol y eso se va a adaptando en función de nuestro contexto. Si podemos hacer una ocasión de gol porque el rival sólo nos deja hacer una pues hay que hacer esa. Si nos dejan 20, pues tenemos que hacer 20 o lo intentaremos. Esa es nuestra idea, un poco tratar de imponernos y de adaptarnos a lo que nos imponga la categoría.

 

P: ¿Cómo han sido estas primeras semanas de entrenamiento? ¿Les ha respetado la pandemia?

 

R: Es diferente. Al principio ha habido un poquito de adaptación pero luego creo que todo ha ido muy rodado. Creo que tanto nosotros como los chavales están a un nivel muy alto en lo que se trata de respetar las normas que nos van imponiendo. Por suerte, estamos  funcionando muy bien. Del tema COVID no estamos teniendo nada. Y, por todo lo demás, una pretemporada diferente,  pero todo está bastante bien.

 

P: La última: ¿un mensaje para los aficionados?

 

R: Que apoyen a los chavales cuando puedan. En este caso está más complicado por el tema del COVID pero son jugadores en División de Honor, cerca del fútbol profesional y es bueno que se acostumbren a jugar con público y a jugar con afición. Y ojalá que, cada vez que haya un partido de División de Honor, cuando se pueda estén los campos llenos.

 

Foto: Villarreal CF