El Sevilla vence al Marbella 2-1 y está a una victoria del título de la DH4 que podría consumar la próxima jornada.

Era una final para el Sevilla. Después de la victoria del Betis en el día de ayer tenían la obligación de ganar para no meter a los verdiblancos de vuelta en la lucha por la liga, pero el equipo entrenado por Lolo Rosano no falló.

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El partido comenzaba de forma vibrante y toda la acción sucedería en los primeros quince minutos. Los locales golpeaban primero adelantándose en el marcador con un gol obra de Bakary Sow a los seis minutos de encuentro.

La reacción del Marbella no se hizo esperar y tan solo cuatro minutos después, William Owusu ponía el empate en el luminoso. Sin embargo, el gol no desestabilizaría a los sevillistas que, lejos de venirse abajo por la rápida reacción de los visitantes, asestarían en el minuto trece otro duro y definitivo golpe al devenir del partido volviendo a adelantarse por medio de Iker Villar.

Aunque parezca raro por como había comenzado el encuentro, el marcador no se movería más hasta el final de los 90 minutos. Al Sevilla le valía el resultado para lograr los ansiados tres puntos que le dejan en bandeja el título de Liga.

El Sevilla vence al Marbella y con una nueva victoria los de Lolo Rosano se mantienen invictos tras 30 jornadas de competición y pueden cerrar un año histórico consiguiendo ser campeones de la DH4 sin ceder ni un solo partido. La próxima jornada ante el Alhendín Balompié, el equipo puede certificar matemáticamente el título con una nueva victoria.

Por su parte, el equipo marbellí continuará otra jornada más en puestos de descenso. Con la derrota, encadenan nueva partidos consecutivos sin conocer la victoria y se complican lograr la permanencia en el tramo final de temporada.