Riazor se volcó con el equipo coruñés para hacer historia en Europa. Deportivo de la Coruña y Dinamo de Kiev se vieron las caras en los dieciseisavos de final de la UYL, y el partido no defraudó.

DEPORTIVO DE LA CORUÑA 2 (2)-(3) 2 DINAMO KIEV

Primera parte de dominio blanquiazul

La primera parte fue del conjunto de Manuel Pablo. El partido empezó frenético. En el minuto cuatro, un rechazo de un córner, acabó con el centro de Mauro Figueroa y Mario Nájera empujó el balón al fondo de la red para poner el uno a cero. Aunque el empate no tardo en llegar. Tan solo tres minutos después, un córner del conjunto ucraniano acabó con el gol de Tsarenko.

A partir de este momento, el partido se volvió un idea y vuelta continuo. El centro del campo no existía y cada jugada se convertía en una transición ofensiva para el equipo que atacaba. A partir del minuto quince, el Depor se hizo dueño del balón y empezó a ser muy superior sobre el césped. En el minuto 26, Rubén López aprovechó un error gravísimo del portero ucraniano, para poner el dos a uno en el marcador. Junto a un Riazor entregado a juveniles. La intensidad del encuentro hizo que en el minuto 36, el autor del segundo gol, Rubén López viera la segunda amarilla. Y se tuviera que marchar a los vestuarios antes de tiempo.

Ejercicio de resistencia local

Durante la segunda mitad, el Depor y Riazor fueron uno. En los primeros minutos, el partido estuvo muy igualado gracias a la gran actuación de David Mella y Yeremay. Aunque en el paso de los minutos, la inferioridad numérica se fue notando. Y en el minuto 75, el conjunto ucraniano igualó la eliminatoria por medio de Yatsyk. En los últimos diez minutos, Brais Suárez salvó al conjunto local, en un ejercicio de resistencia local para forzar los penaltis.

La lotería de los penaltis

Finalmente, la lotería de los penaltis cayó del lado visitante. Juan Rodríguez falló el último penalti. Y gracias a la gran actuación de Ihnatenko, el conjunto ucraniano estará en los octavos de final de la UEFA Youth League.

Pese a la derrota, el conjunto de Manuel Pablo ha demostrado que el Deportivo de la Coruña tiene una grandísima cantera. Y junto a la magia de Riazor, ha sido uno de los equipos más queridos de toda la competición.