El CD Leganés y el Unión Adarve se veían las caras en la jornada 3 de la fase de campeones. En un partido que se presentaba de lo más emocionante, las expectativas no defraudaron. Los de Borja Bardera se adelantaron gracias a un magnífico gol de falta de Iker Liaño, pero el conjunto de Sergio Solís remontó en los minutos finales gracias a los tantos de Mario Alonso y Baroa.

CD LEGANÉS 2-1 AD UNIÓN ADARVE

El inicio del partido no fue de lo más emocionante. Es más, los primeros minutos pasaron y hasta casi el 20 no llegó la primera ocasión de peligro. Fue Jorge González quien aprovechó una jugada embarullada en el área para disparar, aunque su tiro cruzado se marchó lamiendo el palo derecho. Iker Liaño también probó de falta, pero esta vez no cogió puerta el lanzamiento.

El Leganés lo intentaba sobre todo a balón parado. El conjunto pepinero generó hasta ocho ocasiones en la primera parte a través de córner, pero sin éxito alguno.

Antes de irnos a vestuarios fue el Adarve quien estuvo a punto de marcar. En primer lugar la tuvo Luis con un buen balón largo, pero ante la salida del portero no acabó de golpear bien el esférico y el disparo se marchó fuera. Después fue Guille quien tras un rechace se quedó solo, pero de nuevo el balón acabó saliendo por la línea de fondo. Con 0-0 nos iríamos a vestuarios.

La segunda parte empezó calcada a la primera. Control en campo propio del Adarve y el Leganés manteniéndose firme y esperando para salir a la contra.

Naím García lo intentó con un lanzamiento lejano que se marchó desviado, y Angulo contestó con un rechace que atrapó fácil Javi. El partido continuó y lo único que pasaban eran los minutos.

Parecía que el duelo se lo llevaría el primero que marcase y en el minuto 74 el encuentro dio un giro. Falta al borde de la frontal para el Adarve, Iker Liaño cogía el balón y lo pondría en la mismísima escuadra imposible para el portero. Se adelantaba el conjunto del Barrio del Pilar, que tuvo el segundo para sentenciar a los pies de Toni y de nuevo perdonaría.

Ya saben, si perdonas lo acabas pagando. Sergio Solís dio entrada a Mario Alonso y el cambio le vino como anillo al dedo. En un rechace en la frontal, el jugador logró empatar para su equipo con un gran disparo raso. Era el minuto 87 y todavía quedaría una oportunidad más.

De nuevo fue en los pies de Mario donde se fraguó el segundo. Una gran acción por banda, donde el jugador se metió en el área y puso un centro que no desaprovechó Baroa para anotar y darle la vuelta al marcador. Estábamos en el descuento de la segunda parte y tras el gol llegó el pitido final del colegiado.

Demasiado castigo para un Unión Adarve que mereció salir con algún punto de Leganés y victoria de mucha moral para el conjunto pepinero.