El CD Ebro se encuentra actualmente décimo con 34 puntos a siete del descenso. Y esto es algo entendible si vemos la dinámica que lleva siguiendo recientemente. Un ejemplo de ello es que desde la jornada once, ha puntuado en catorce de los 16 partidos disputados. Si bien es verdad que ocho de estos catorce partidos acabaron en empate, este porcentaje de derrotas refleja muy bien lo difícil que es ganarle últimamente.

Además, es un equipo que se crece cuando se tiene que enfrentar con los equipos mejor clasificados del grupo. Consiguió la victoria frente al Espanyol (segundo clasificado) en la jornada siete, hizo lo mismo con el Damm (tercer clasificado) en la jornada catorce y al Zaragoza (cuarto clasificado) le ha derrotado esta última semana. 

Fuertes en casa

Por otro lado, con sólo dos derrotas en casa, ha hecho de su campo una especie de fortín. No pierde en su campo desde la jornada nueve frente al Zaragoza, y la otra derrota que cosechó fue frente al Barcelona en la jornada cinco. Datos que hablan muy bien del trabajo del equipo, aunque sus estadísticas a domicilio tienen gran margen de mejora todavía. Sin embargo, les ha penalizado conseguir una gran cantidad de empates en sus partidos, con un total de diez. En varios de esos empates, los tres puntos pudieron caer hacia su lado, pero no tuvieron esa suerte necesaria muchas veces.

Su estilo de juego está bastante consolidado también. Abogan por no dar un balón por perdido y jugar con gran intensidad los 90 minutos de cada uno de sus encuentros. Sus puntos fuertes pueden encontrarse en el juego directo, con balones al espacio y a la espalda de la defensa. Además, se encuentran bastante cómodos en las jugadas a balón parado, gracias a las cuales han conseguido muchos goles.

Quieren asegurar la permanencia cuanto antes

Consiguiendo en el 2019 la vuelta a la máxima categoría de fútbol juvenil, los maños tienen claro que descender no es una opción. Siendo un histórico de Zaragoza, con una gran historia de superación detrás, la mentalidad actual instaurada en el club es ganadora. Por ello, deberán demostrarlo en estos ocho partidos restantes.

Les quedan ocho batallas en el terreno de juego. Cuatro de esos partidos serán además con equipos situados en el descenso por lo que no podrán confiarse, ya que sus rivales irán a por la victoria sea como sea. También tienen que visitar al Sabadell y al Girona a parte de recibir al Damm, por lo que su calendario restante no es nada fácil. De este modo, el Ebro deberá seguir demostrando la garra presente en sus últimas actuaciones para confirmar lo antes posible su objetivo primordial, la permanencia.

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