El Athletic Club se proclamó campeón de la DH2 a falta de una jornada para el final de la temporada. La victoria el fin de semana pasado en el Berio frente al Antiguoko ha servido para cantar el alirón de manera matemática. De esta manera, el equipo de Jon Solaun sella su billete para la Copa Campeones y cierra una temporada brillante en la que solo ha perdido un solo partido liguero en todo el año.

Comienzo apabullante

Los primeros partidos del Athletic en la DH2 fueron muy buenos. En el encuentro de liga, los rojiblancos empataron en casa del Tudelano a dos. Aunque a partir de ahí, sumaron todo victorias hasta la jornada 7 que perdieron en Lezama ante el Alavés. Después de ese pinchazo, volvió a la senda de la victoria fuera de casa ante rivales correosos como el Danok Bat y Mutilvera. Llegando a la jornada 10 con ocho victorias, un empate y tan solo una derrota.

4 empates consecutivos

El momento más duro de la temporada del Athletic fue en noviembre. En cuatro partidos en el penúltimo mes del año, empataron los cuatro encuentros contra Tolosa, San Juan, Oberena y Logroñés.

Por lo que el cinco de diciembre tuvieron su primera final frente al Getxo en casa. Un partido cómodo en el que los bilbaínos vencieron por tres a uno. Después de ese encuentro llegó uno de los partidos más entretenidos de la temporada. El 4-4 entre Éibar y Athletic que nos dejaron un auténtico recital ofensivo. Antes del parón navideño, el cuadro de Jon Solaun se llevó los tres puntos de nuevo ante el Antiguoko.

2022 lleno de victorias

El Athletic Club entró al año con el objetivo de acercarse a un gran Osasuna. El conjunto de Miguel Flaño estaba llevando una trayectoria muy sólida durante toda la temporada, pero el conjunto bilbaíno comenzó a cambiar los empates por victorias. Aunque es cierto que comenzó el año empatando contra la Real Sociedad, el conjunto de Jon Solaun volvió a la senda de la victoria contra el Tudelano y endosando un cuatro a cero al Osasuna. Esta goleada fue calve en Lezama, ya que a partir de este momento, el equipo bilbaíno comenzó a alternar empates y victorias sin conocer la derrota para ir acercándose a un Osasuna que estaba empezando a perder.

Durante el final de temporada, el cuadro de Jon Solaun fue un martillo pilón, en el que consiguieron ocho victorias y un empate, haciendo al Athletic campeón de la DH2 de nuevo.

 

El Athletic Club se ha consagrado como el equipo más completo de la DH2. En la portería se han ido alternando aunque Aimar Peñalver se asentó en la segunda parte de la temporada con tan solo doce goles encajados en dieciséis partidos disputados.

En la defensa los goles de Duñabeitia y la solidez de jugadores como Aitor Sollano y Alex Alba han sido claves para llevarse el título de liga. En la sala de máquinas, hay que destacar el temporadón de Mikel Jauregizar. El centrocampista bilbaíno es el segundo máximo goleador del equipo con siete tantos y su equilibrio ha sido una de las claves para Jon Solaun.

En la parte de arriba, hay que destacar dos nombres por encima del resto. Aimar Peña es el cuarto máximo goleador de la DH2 con catorce tantos y sus goles han sido vitales para la liga. Como el gol que le marcó al Éibar en Lezama, en el último minuto para llevarse media liga al bolsillo. Y la aparición más sorprendente del Athletic esta temporada ha sido la de Aimar Vicandi. El jugador de diecisiete años se ha destapado como una de las perlas de la cantera de Lezama con siete tantos en las últimas jornadas de campeonato. Y está llamado a ser el jugador que lidere al Juvenil «A» el próximo año.