Atlético Madrileño y Villarreal CF no decepcionaron en el esperado duelo del Grupo 7. La sexta jornada inauguraba el cartel de partidos con un envite que dejó buenas sensaciones en el espectador. Colchoneros y Groguets no quieren perderle el pulso a una liga que, por el momento, encabeza el Valencia CF con puño de hierro.

 

El 2-2 mostrado en el marcador fue un fiel reflejo de lo que supuso el partido. La justicia se impuso sobre el tapete, no sin destacar algunos tramos de dominio del equipo rojiblanco. El sello de Ángel Donato perdura y perdura cada campaña. Sus equipos son ejemplo puro de competitividad y fútbol vistoso y efectivo. También resultadista. Porque fue capaz de tutear (y como decimos, también dominar por bastantes momentos) a todo un Villarreal CF que no ha terminado de arrancar. Tampoco el calendario y las circunstancias han sido sencillas.

Y, además, teniendo en cuenta que el míster del equipo madrileño dejó a tres hombres clave en el banquillo. Marcio Vidal, Álvaro Santamaría y Javi Alonso no partían de inicio en tal importante encuentro. Pero poco importó. La presión alta de ambos equipos, con líneas adelantadas y esfuerzo físico evidente desde el minuto 1, copaba los primeros instantes del partido. No se rompería el hielo hasta un lanzamiento de Bachu que se marchaba fuera (min.9).

Fue a partir de ahí cuando aparecería el show de Nacho Nicolau, importante durante todo el encuentro. El guardameta del Villarreal CF, un auténtico portento bajo palos, empezó a parar las embestidas del Atlético Madrileño, salvando una de ellas con el hombro (min.25).

Porque el conjunto colchonero imponía su ritmo mediada la primera parte. Pero una combinación entre Torri, Robert Carril (qué poco necesita para ser decisivo en campo contrario) y Bachu, acababa con una corta segada dentro del área. El colegiado no dudó y decretó penalti. Y Bachu no falló (min.32). Se adelantaba el Villarreal CF de manos de su hombre más en forma, con 3 goles en los últimos dos partidos.

Lo cierto es que a los pupilos de Igor Tasevski les vino bien el gol. Pudieron asentarse en el partido con cierta tranquilidad hasta el descanso. Aunque duró poco la alegría tras la salida de vestuarios. Niño aprovechaba un rechace tras un córner botado por Koke para definir con un disparo raso en la zona de penalti, no pudiendo hacer nada Nicolau (min.47).

 

Golpeaba rápido el Atlético Madrileño, que había acabado los primeros 45 minutos con buenas sensaciones. Y lo haría de la misma manera al final del encuentro. Pero todo un equipo trabajado y de tantos quilates no iba a vender la victoria. Hinojosa, también en estado de gracia desde el inicio de campaña, definía con un chut cruzado tras asistencia Robert Carril y agitaba el cóctel de la locura (min.57). Porque Koke volvía a poner las tablas en el marcador, aprovechando la falta de contundencia de la defensa amarilla (min.59)

 

Conviene destacar, mención aparte, que a Robert Carril no le hace falta hacerse notar. Su trabajo, por silencioso que parezca, es letal cuando se acerca al área. Lo notó el equipo groguet en contra cuando los cambios le obligaron a jugar más cerca de la banda izquierda los últimos 20 minutos del encuentro.

Porque el Atlético Madrileño creció y empezó de nuevo a morder. Y la entrada de los tres jugadores que empezaron en el banquillo aportó un plus de energía que pudo decantar la balanza a favor del equipo local. El juego directo, jugando a las espaldas de la zaga rival, ayudaba a materializar varias ocasiones en los últimos 10 minutos de encuentro. Y es que este Atlético Madrileño es más de Rock´n Roll que de filarmónica. 

Marcio Vidal tendría la primera en sus botas tras un gran contragolpe que culminaba con un disparo rozando la cepa del poste contrario (min.80). La segunda, un disparo desde la frontal del área que atrapaba en un tiempo Nicolau. El broche de oro del guardameta del conjunto groguet, que intervino un tiro a bocajarro desde el área con una intervención destacadísima (min.89). Previamente, Santa la tuvo de cabeza pero también se marchó por poco (min.85).

El empate en el césped reflejó el talento y la buena puesta en escena de ambos equipos. Y todo ante una nueva jornada este próximo fin de semana. El Villarreal, contra el Real Murcia. El Atlético Madrileño, en otro envite de enjudia frente al Levante UD.