El Real Madrid recibía al Rayo Vallecano en la jornada 18 del grupo 5 de la División de Honor. Un duelo que venía condicionado por la eliminación del conjunto blanco en la Copa del Rey el pasado miércoles, pero que no iba a decepcionar a nadie. Ocasiones para ambos equipos y un 2-0 para los locales que tuvieron más acierto. Los de Arbeloa quieren la liga.

Ocasiones para el Rayo

El primer tiempo comenzaba con dos equipos atrevidos que no tenían ningún miedo a jugar en el campo rival. Rápidas transiciones y balones a los espacios de los laterales para intentar incidir con la velocidad de los extremos. La primera ocasión llegaba en el minuto 5 tras un cabezazo de Iker Bravo en un córner que se marchaba por encima de los tres palos. Sin embargo, pese a que el Real Madrid iba a ser el dueño de la posesión, serían los de Toni Paredes los que tendrían las ocasiones más peligrosas del primer tiempo.

Gonzalo García en el minuto 15 abriría la veda del peligro con un centro al que no llegaba Santiago Asensio por milímetros. Otra jugada a destacar es la de Parri cinco minutos después con un zurdazo en la frontal del área que se marchaba a escasos centímetros de la portería. Pero sin duda, la más clara para ellos llegó en el 30′ de un cabezazo de David Rodríguez que desencadenó un auténtico paradón de Ferrán. Una mano salvadora del guardameta blanco.

Justo en la siguiente jugada, cuándo mejor estaba el Rayo, una gran maniobra en el área de Hugo de Llanos acababa con el 1-0 en el marcador. Aún así, ese duro golpe para los visitantes no impediría que siguieran intentándolo. Marco de las Sías probaría suerte en el 43 con un disparo lejano. Concluía la primera parte con un Rayo Vallecano protagonista de las grandes ocasiones pero con un Real Madrid dominante de la posesión y del marcador.

«Killer» Bravo

El segundo tiempo arrancó con un Real Madrid con claras intenciones hacer el segundo. Y es que es obvio que ya sin la Copa del Rey, los de Arbeloa quieren la liga. Diego Aguado con un disparo de cabeza desviado avisaba primero en el 50′, e Iker Bravo lograba hacer el 2-0 en el minuto 58. El delantero catalán controlaba prácticamente sólo una pelota que le llegaba al segundo palo y remataba a placer para aumentar la distancia en el marcador.

A partir de ahí, el Real Madrid dormía el encuentro a través de largas posesiones y desactivaba a un Rayo Vallecano que ya no conseguía crear el peligro como en el primer tiempo. Lo intentaba Parri en el 72‘ con un lanzamiento de falta lejano pero sin mucha dificultad para Ferrán. En el 75’ el «9» madridista era sustituido y dejaba un gran abrazo para las cámaras con Álvaro Arbeloa.

El Rayo Vallecano lo intentaba hasta el final con los cambios ofensivos de Toni Paredes, pero no logró materializar las ocasiones, algo que venía siendo habitual de partidos atrás dónde la falta de efectividad en la delantera se hacía evidente. Ya en el descuento, con los de negro y rojo volcados al ataque, cerca estaría el Real Madrid de hacer el tercero al contraataque. Mención especial para Cristián David, el cinco blanco, que disputó un encuentro magnífico en todos los sentidos.

De esta manera, el Real Madrid se imponía en Valdebebas por 2-0 ante el Rayo Vallecano y se situaba en la clasificación del grupo 5 cómo tercero con 35 puntos. A siete del Atlético de Madrid con un partido menos. Los de Arbeloa quieren la liga.