El Espanyol acusa el compromiso intersemanal y alinea un once con muchas rotaciones en un encuentro donde el San Francisco puntúa frente al líder con un empate en la CD Dani Jarque.

Timidez blanquiazul y solidez mallorquina

El Espanyol salió decidido a por el partido, aunque la primera ocasión la tuvieron los visitantes por medio de un contragolpe comandado por Hidalgo y finalizado por Moya. Nuevamente lo intentaron los de baleares, y esta vez haciendo intervenir a Llorenç Serred.

El conjunto de Javi Chica protagonizaba el encuentro proponiendo con balón. Sin embargo, sus fallos en construcción junto al juego directo de su rival, dio pie a numerosas idas y vueltas sobre el verde. Asimismo, los catalanes hacían daño en la ejecución de sus córners, mientras su rival le intentaba buscar las cosquillas corriendo a la espalda. Sobre todo con un Marc Hidalgo muy incisivo. Aunque el balón parado también asustó a los pericos, pues un par de saques de esquina al término de los primeros cuarenta y cinco minutos hizo intervenir a Llorenç Serred.

Sin excesivo protagonismo entre los tres palos, Bruno levantó el suspiro de los espectadores al amagar dentro del área pequeña. Los locales encadenaron posesiones más largas e incluso encerraban al rival en su propio campo, pero cuando estos atacaban y pillaban a la zaga a contrapié, primaba la frescura ofensiva.

En vistas a que los ataques estáticos no daban sus frutos, el cuadro espanyolista optó por atraer rivales en el primer tercio de campo, distanciando así las líneas de presión del San Francisco. De modo que posteriormente trazaban ataques menos previsibles a la par que dinámicos.

Llegan los goles

Aunque pareció haber cambiado el guion del partido durante los primeros compases de la reanudación, finalmente se trató de un momento en que ambos conjuntos salieron enchufados al campo. Así pues, la contienda volvió a su tónica habitual, es decir, un Espanyol propositivo y un San Francisco combativo en tareas defensivas.

Las oportunidades brillaban por su ausencia. Tanto es así, que un par de chuts desde la frontal de Ferran Gómez levantaron los aplausos de una grada adormecida. Esto fue el preludio del 1-0 a pierna cambiada, obra de Leo Salazar. Acto seguido, Mateo casi puso el 2-0, pero su disparo se fue alto.

Ya que iban por debajo en el marcador, los de Marc Sánchez intentaron poner el empate. Por lo tanto, avanzaron líneas de presión, cosa que facilitó las contras de su rival. Asumir estos riesgos se vio reflejado en los desmarques de Mateo, puesto que el punta periquito fue objeto de varias faltas. Y en una jugada aislada en la que el cuero entró llorando, Marc Hidalgo puso las tablas en el marcador tras unos rebotes que favorecieron al ariete.

Desde entonces, los locales fueron en busca de la victoria, a la vez que los isleños tampoco se rindieron para sumar de tres. Por lo tanto, gracias a este empate, los de Javi Chica alcanzan el liderato en solitario. Pero el punto conseguido resulta insuficiente, ya que no depende de sí mismo para acabar la jornada en la cabeza. A su vez, el San Francisco puntúa frente al líder invicto y se aleja de los puestos de descenso.