Llegaba el Rayo Vallecano a Valdebebas con la necesidad imperiosa de vencer, como en las últimas jornadas. No por la obviedad que se presupone de tratar de conseguir la victoria, algo que se tiene que luchar en cada partido. Era el día esperado para los Vallecanos, que debían ganar para lograr la clasificación de la Copa del Rey. Pero la empresa no era fácil. Esperaba el Real Madrid, en una semana convulsa tras los tropiezos contra Rayo Majadahonda y Hoffenheim en cuartos de la UEFA Youth League. Y ya sabemos cómo se las gastan los Blancos cuando vienen con el orgullo herido. Algo que no le beneficiaba al Rayo Vallecano, que llegaba al último envite del campeonato con mucho por decidir y contra el que se presumía el rival más difícil sobre el césped. Los de Ángel Dongil lo intentaron pero el Real Madrid exhibió su habitual pegada para llevarse el choque por 3-0 y acabar con las esperanzas de los de Vallecas para entrar en la Copa del Rey.

Se iniciaba el marcador en Valdebebas y el Real Madrid llevaba la iniciativa con el balón, casi monopolizando la posesión durante los diez primeros minutos. El Rayo trataba de contrarrestar la iniciativa de balón de los de Poyatos presionando arriba. Sin embargo, los visitantes sufrían, sabedores de que son un equipo que está acostumbrado a llevar la iniciativa durante los partidos. No sería hasta pasados 10 minutos de choque cuando el Rayo empezaría a manejar con más asiduidad la pelota, tanteando la presión de los locales. En los banquillos, Ángel Dongil trataba de transmitir una actitud positiva a los chicos, sabedor de la importancia del encuentro.

Pero en un encuentro de dos equipos que suelen caracterizarse por su vocación ofensiva, el balón parado dictaba sentencia. En el minuto 13, un cabezazo de Chust tras una falta lateral ponía el 1-0 de los locales al entrar en la portería de Miguel Ángel Morro, novedad en el once de Ángel Dongil.

A partir del gol, se empezaron a ver los mejores minutos del equipo local, muy seguros en la salida del balón, a pesar de la fuerte presión del Rayo Vallecano. De hecho, otra jugada a balón parado ponía el segundo de los Blancos.  En un córner botado con posterior cabezazo la paró Fran de pecho y definió en el área chica ante la falta de contundencia de la defensa. Minuto 22 y los blancos ponían tierra de por medio.

Pero el Rayo Vallecano, lejos de venirse abajo, fue cuando empezó a mostrar su mejor versión. Su presión empezaba a funcionar y las internadas por banda izquierda se sucedían a través de Cano, de lejos, el mejor del partido de los de Vallecas. Merencio tenía una buena ocasión dentro del área que se marchaba por alto, en el minuto 34. Ahora era el Rayo el que recuperaba el balón con facilidad y llevaba la iniciativa en el apartado ofensivo.

Otra ocasión se sucedía para los visitantes de las botas de Cano en un contraataque 4×2 en el minuto 41. Remató de primeras tras previo centro pero el balón se marchaba por alto. Con todo, se llegaba al descanso con dominio repartido para ambos equipos conforme pasaban los minutos, primero para el cuadro blanco y a partir del segundo gol de los rojiblancos.

La segunda parte seguía el guión de los últimos minutos de la primera mitad. El Rayo Vallecano con el balón, seguro sin arriesgar en demasía y con el Real Madrid siendo el que arriesgaba con la presión. Un Real Madrid que se replegaba muy rápido a las contras y que llegaba con 4 o hasta 5 jugadores en campo rival cuando recuperaba el balón. Una falta bien lanzada de Moha desde la banda izquierda ajustada al palo corto obligaba a Miguel a emplearse a fondo para realizar una buena parada. No sería la última, ya que conforme se sucedían los minutos el portero visitante tuvo que intervenir en más de una ocasión. El Rayo lo intentaba, insistiendo por la misma banda de la primera mitad, pero la contundencia de la defensa madridista repelía cualquier reacción de los vallecanos, que no fueron pocas. Miguel volvía a salvar a los suyos tras realizar una gran parada a cabezazo de Gutierrez. La mejor ocasión del Rayo llegaría de las botas de Cano tras una nueva internada y un pase al hueco que hubiera habilitado a su compañero para hacer el primero de los vallecanos con más de 10 minutos aún por disputarse en Valdebebas. Pero la defensa fue capaz de anticiparse y despejar el balón.  El partido llegaba al final y el Real Madrid se llevaba la victoria, con un buen plan de partido merced a los dos goles tempraneros y con un Rayo que no dejó de intentarlo y de luchar hasta el final.

La victoria del Real Madrid no altera su puesto en la clasificación, manteniéndose segundo con 79 puntos. Su puesto en la tabla le permite clasificar para la Copa del Rey y la Copa de Campeones. Por su parte, el Rayo Vallecano acaba la temporada cuarto con 63 puntos, realizando una temporada muy regular que refleja la buena línea de los vallecanos en las últimas temporadas en categoría juvenil.

Estas fueron las declaraciones post partido de Ángel Dongil, entrenador del Rayo Vallecano.