La primera temporada de Raúl Martín a los mandos del Juvenil A de la Unión Deportiva Las Palmas ha sido todo un éxito. Campeón indiscutible del grupo 6 de División de Honor y billete directo a la Copa de Campeones, torneo en el que se enfrentará al Deportivo de la Coruña en cuartos de final (Domingo, 12:00).
Después de seis temporadas en el Estrella CF – en el que dirigió al primer equipo y con el que disputó con el juvenil la División de Honor y logró el mejor puesto histórico del club – le llegó la oportunidad de entrenar a uno de los equipos referencia en el fútbol canario: la UD Las Palmas.
PREGUNTA: Lo primero, enhorabuena por la temporada. 21 victorias, 1 empate y 1 derrota que os ha llevado a proclamaros campeones del DH6. ¿Cuáles han sido las claves del éxito?
RESPUESTA: Las claves del éxito han sido el trabajo diario y el grupo. Hacerlo afín a un objetivo, sobre todo bajo un proceso estable y equilibrado.
P: ¿Cómo habéis afrontado la temporada con tantos parones por la pandemia? ¿Cómo habéis hecho la planificación en base a eso?
R: Ha sido una planificación extraña, muy pausada por muchos momentos. Creo que al final nos hemos tenido que ir adaptando a los tiempos como iban surgiendo, y sobre todo al estado de los jugadores. Esa valoración diaria, que a lo mejor en una temporada normal no la hacemos así, nos iba ayudando sobre todo para poder trazar la manera que mejor se adecuara a la situación y al estado del equipo.
P: ¿Cómo te definirías como persona y como entrenador?
R: Soy una persona tranquila que le dedica muchísimas horas al fútbol. Una persona de objetivos, pero siempre con unos procesos, no me gusta saltármelos. Me gusta vivir las experiencias de un objetivo en cada proceso, no tengo prisa.
Articulándolo como entrenador soy una persona metódica, me gusta trabajar bastante y buscar cualquier tipo de cosa que pueda mejorar tanto a la persona, en este caso al jugador, como a nosotros mismos.
Me gusta tratar con el jugador, me gusta la formación, el enseñarles las cosas que creo que les van a hacer falta en la vida. Sobre todo estar siempre conectado con el fútbol diariamente, incluso a veces los días de descanso, siempre intentamos buscar cualquier mejora. No me gusta todo en base a una cosa sola, creo que dependiendo de las situaciones hay que buscar los mecanismos adecuados para trazarlos en base al equipo, con una idea futbolística. Vamos buscando lo mejor en el momento adecuado.
P: Esta es tu primera temporada en la UD Las Palmas, después de seis años en el Estrella CF. ¿Cómo te llegó la oportunidad y cómo fue tu salida del club después de tanto tiempo?
R: Habíamos renovado para seguir en el Estrella por tercer año seguido en el equipo senior en categoría Regional Preferente. La llamada de la Unión Deportiva llega en verano, cerca de empezar la pretemporada. Esto se unió con una llamada para volver del ERTE en el trabajo el mismo día, con menos de cinco minutos de diferencia entre una llamada y otra.
Al principio mi palabra vale mucho más que documentos firmados, había dicho que mi proyecto era el Estrella. Pero bueno, el Estrella se portó muy bien. La directiva y el presidente intentaron abrirme a esa idea de que me fuera a un club profesional a desarrollar el trabajo que venía haciendo en el club. Casi que me empujaron más ellos de lo que yo quería venir, porque en mi cabeza solo estaba la palabra que había dado, ya había formado ya la plantilla de 20 jugadores. Después de hablarlo decidimos que era la mejor opción.

P: En esos primeros meses en la UD Las Palmas ¿qué fue lo que más te impresionó? ¿Qué diferencias notaste entre un club y otro?
R: La magnitud que tiene un club profesional te hace agrandar todo, lo bueno y lo malo. La visibilidad que tienes es mucho más grande, la repercusión, para lo bueno y lo malo, también es mucho más grande. ¿Lo que más me impactó? El que tengas siempre 25-26 jugadores para entrenar, que la disponibilidad sea absoluta, en que al ser un club profesional los egos se incrementan mucho más al tener cercano el fútbol profesional. Yo no me había desarrollado en ese contexto y gracias a las personas que se vinieron con nosotros, que fueron ayudando, me integré de una manera mucho más fácil en algo que nunca había visto.
P: ¿Te ha ayudado esta temporada el hecho de haber competido ya en División de Honor con el Estrella hace unos años?
R: Sí te ayuda. Es verdad que el formato de la competición era totalmente diferente, pero al final también es un formato que no te permite mucho error. La conjunción del equipo tiene que ser antes que en una liga con más equipos. El saber que en diciembre ya la primera vuelta está finiquitada y que empieza la segunda vuelta hace que tengas que ir adelantando muchos procesos dentro del equipo para competir lo mejor y lo antes posible, y no verte sorprendido, porque sabemos que la División de Honor es una liga en la que la segunda vuelta se juegan muchas cosas. Los trayectos entre islas hacen que también tengas ese aliciente competitivo totalmente diferente al que tienes si juegas en la misma isla.
P: ¿Te gusta más el formato anterior o prefieres el actual?
R: Me gusta más el formato anterior. El tener a todos los equipos dentro de la misma liga hace que haya que darle muchas más vueltas a las cosas, por el hecho de tener que viajar fuera. Este año hemos hecho un viaje solo en la liga regular y es totalmente diferente.
P: El DH6 siempre está muy competido entre la UD Las Palmas y el CD Tenerife. Este año os habéis enfrentado en la última jornada, sin nada en juego. ¿Te hubiera gustado enfrentarte a ellos con el título en juego?
R: Para el corazón mío, no (risas). Si es verdad que al final con los equipos de Tenerife que nos hemos enfrentado en la segunda fase nos faltaba un partido para ser campeones. Al final echar de menos no, la competición dentro de la liga ha sido competida, al principio y al final. Al principio hay más frescura y al final porque luchas por los objetivos.
P: ¿Cómo valoras la generación actual, sobre todo la de 2002, y qué esperas de las próximas?
R: Las generaciones al final son todas diferentes, sobre todo porque el mundo camina y hay una evolución. Nosotros somos los que tenemos que acercarnos a cómo ellos van entendiendo el mundo. Son generaciones diferentes a las de hace cuatro años, las que yo tenía en Juveniles en el Estrella, y quizás por cómo está montado el mundo en sí, a lo mejor que la consecución de esos objetivos sean a una edad tan temprana, el no tener que estar tan centrados en ciertos componentes, hacen que se dificulten. Para eso está nuestro trabajo y por eso somos nosotros los que tenemos que adaptarnos las generaciones. Ellos ya han crecido con un móvil en la mano y nosotros no, somos nosotros los que estamos alejados y tenemos que acercarnos.
P: Andy Villar ha sido vuestro máximo goleador y uno de los jugadores que más goles ha marcado en toda la División de Honor esta temporada. ¿Qué os ha aportado y cómo valoras su temporada?
R: Antes que nada, siempre me gusta nombrarles a todos, a los 25-26 que han estado con nosotros. Andy es un jugador que ya el año pasado estuvo en el club y lo conoce bastante bien, ha hecho un enlace con los jugadores de la Casa Amarilla – que es la casa donde los jugadores de fuera se hospedan – con los jugadores del club que viven aquí en la isla. Ha hecho enlace con nosotros también, es un chaval muy maduro.
Al principio empezó marcando goles y demás, pero ese entendimiento del juego no lo tenía todavía intrínseco dentro. A medida que han ido pasando las jornadas lo ha ido aprendiendo. Es un chaval que entrena a tope, como todos, y se exige muchísimo. Es un chico que siempre está viendo fútbol, a cualquier hora del día puedes estar preguntándole y él te responde, interactúa bastante bien con ese tipo de cosas con el cuerpo técnico fuera del horario de entrenamiento.
A veces es un poco perreta con sus cosas, sobre todo cuando no le salen bien. Me gusta ese tipo de jugadores que se preocupan por lo suyo y por mejorar en el día de mañana.

P: A nivel general, ¿cuál dirías que ha sido el mejor momento de la temporada y el peor?
R: El peor momento no te lo puedo definir en un día solo. Fue cuando en las primeras cuatro jornadas ganamos pero al equipo no le veíamos con la idea muy bien materializada.
El mejor momento es cuando vienen de la segunda parte del confinamiento que tuvimos en enero. Nosotros pensamos que eso podía ser un déficit, tanto físico como mental, el encontrarnos con los jugadores después de 6 semanas. Sin embargo, el equipo vino mentalizado de que la única manera de conseguir los objetivos era trabajando en grupo, mejorando cada uno sus capacidades individuales y sabiendo que lo que el cuerpo técnico transmitía era el camino que se tenía que trazar para conseguirlo.
P: Actualmente sois el equipo con mejor promedio de puntos en División de Honor. ¿Cómo afrontáis la Copa de Campeones?
R: Nosotros estamos acostumbrados a viajar, en esta fase hemos viajado tres veces, aunque lo normal es viajar 7 al año. No nos preocupa para nada el tema de viajar. Llevamos ya semanas empezando a trabajar cosas que nos vamos a encontrar en Copa de Campeones, porque al final es un contexto totalmente diferente, una eliminatoria a doble partido.
Hemos empezado a trabajar cosas que tenemos que mejorar como equipo y tratarlo de una manera que es una oportunidad que ellos se han ganado, de enfrentarse a los mejores equipos de la categoría en España y sobre todo una buena promoción para extenderse como futbolistas al mundo profesional.
P: En una temporada tan frenética, ¿te ha dado tiempo a seguir el resto de grupos de División de Honor?
R: Por momentos sí que hemos visto partidos que se emitían por televisión u otras plataformas. Este año, por la temporada diferente que ha sido, hemos estado mucho más involucrados en el equipo en sí y no estar mirando tanto al exterior. Por ejemplo aquí en Canarias hay partidos a los que no hemos podido entrar, al estar cancelado el aforo de público. Nosotros necesitamos poner los seis sentidos, yo les digo a ellos que tenemos seis, en el equipo. Creo que era lo más importante porque diariamente la repercusión que tenía el tema de la pandemia podía influir en momentos individuales de los jugadores, y queríamos que eso afectara lo menos posible para seguir trabajando en la manera en la que lo hemos hecho.
P: Viendo la progresión del fútbol canario, con jugadores como Pedri y Yeremi Pino ya en la élite, ¿qué evolución has visto en los últimos años, desde que empezaste entrenar hasta ahora?
R: Por una parte ha mejorado el desparpajo que tienen los jugadores para poder llegar al fútbol profesional. Tanto en jugadores como en entrenadores, esas barreras se han roto. Antiguamente era más difícil, nos costaba mucho exponernos al poder ir a otro sitio. Los jugadores canarios creo que ese desparpajo lo tienen porque viven mucho en la calle, con el clima, con situaciones totalmente diferentes, eso hace que no les cueste mucho. Sí cuesta el traslado a sitios más lejanos, el desprendernos de nuestra familia.
P: ¿Cómo te ves en el futuro? ¿Te gustaría seguir en el club o dar el salto a un primer equipo?
R: Mi objetivo, hablado cuando firmé el primer año aquí, es seguir creciendo. En el fútbol no te puedes poner una meta de llegar en tal año a un sitio, porque creo que es una equivocación, te quita el tener centrada la mente en el trabajo diario. En el cuerpo técnico lo teníamos muy claro desde el principio, todos tenemos nuestras metas de crecer, pero el trabajo es el que nos va a decir dónde tenemos que estar. Solemos poner objetivos y nos equivocamos, y eso nos hace que nos descentremos. Me encanta el fútbol de formación pero me gustaría en el día de mañana seguir creciendo y viendo otras cosas. La vida dirá donde tenemos que estar.



















