El Real Valladolid sigue moviéndose en el mercado con el objetivo de dejar bien planificada la temporada que viene. En el día de ayer, los vallisoletanos han cerrado el fichaje de Víctor Barberá que será blanquivioleta a partir de este verano tras finalizar contrato con su actual club. El delantero de 21 años procedente del Barça Atlètic se une al neerlandés Robin van Duiven y al bético Dani Pérez; los dos últimos jugadores firmados por Víctor Orta para lograr dar un salto de calidad a la plantilla el año que viene.
Un fichaje que plantea dudas
El delantero catalán forma parte del filial culé pero lleva sin jugar un partido desde octubre de 2025. Víctor Barberá fue operado de una rotura en el recto anterior de la pierna derecha y puede reaparecer este fin de semana 5 meses después. Antes de la grave lesión, el «9» había anotado seis goles en siete partidos disputados. Una gran temporada en el Juvenil A le abrió las puertas a una cesión al Brujas en 2023-2024, pero su estancia en Bélgica no cuajó y volvió a Barcelona al año siguiente. La pasada temporada fue la primera en el filial y estuvo marcada por las continuas lesiones musculares que impidieron al joven delantero disfrutar de minutos.
Víctor destaca por su capacidad asociativa y por ser un delantero con un perfil diferente al de los otros atacantes que tiene el Real Valladolid en plantilla. Si bien es cierto que las lesiones han frenado su progresión, el catalán ha demostrado tener nivel para jugar en categorías superiores. Es un fichaje que plantea dudas dentro de la afición pucelana debido al exceso de delanteros. Marcos André, Latasa, Erlien y el recién fichado Van Duiven parecen fijos en principio para el año que viene. A la espera de ver si regresan Arnu y Jorge Delgado de sus respectivas cesiones, ya que tienen opción de compra.















