Sevilla y Coria se enfrentaban en la Ciudad Deportiva Ramón Cisneros Palacios con la obligación de puntuar de a tres, por objetivos diferentes cada uno. El empate sin goles reparte un punto insuficiente para Sevilla y Coria.

Comenzó el partido con el ritmo de juego muy trabado. Muchas imprecisiones por ambos equipos y muchas interrupciones no permitían darle continuidad al juego.

Los locales avisaban a los siete minutos con un tiro peligroso de Gonzalo que despejaba el portero del Coria, Miguel Ángel.

Hasta la media hora no avisarían los visitantes con la primera llegada con cierto peligro. Un centro de Narbona se envenenaba, pero Alberto detuvo sin mayores problemas.

Tras una primera parte sin más acciones de peligro, se llegaba al descanso con la sensación de que ambos conjuntos tenían muy presente la importancia del partido para cada uno.

A la vuelta de los vestuarios, el Sevilla intentó crear peligro a través de acciones a balón parado. Manu Bueno tuvo la más clara del partido con una falta peligrosa que acabó dando en el palo.

El Coria respondería, también, con una acción a balón parado. Un córner peligroso que metió el miedo en el cuerpo a los locales.

En los últimos minutos el equipo entrenado por Lolo Rosano se volcaría en ataque en busca del gol que les diese los tres puntos, sin embargo, un Coria muy bien plantado en defensa resistiría la ofensiva sevillista.

Los visitantes también tendrían sus opciones en el tramo final de partido a la contra aprovechando los huecos que dejaba el Sevilla atrás.

UN PUNTO INSUFICIENTE PARA SEVILLA Y CORIA, AUNQUE MÁS CELEBRADO POR EL CORIA

Un tropiezo como este para el Sevilla puede significar alejarse de las opciones de título, puesto que Granada y Betis no han fallado en sus respectivos partidos. Todavía queda mucha Liga, pero la competencia en la parte de arriba de la clasificación no descansa ninguna jornada.

Para el Coria un punto en un campo tan complicado como el del Sevilla es un muy buen resultado. No obstante, con la salvación como principal objetivo en el tramo final de temporada, las victorias tienen un valor doble en una DH4 que se encuentra muy apretada tanto por arriba, como por abajo.