Nuevo caso de violencia en un campo de fútbol, esta vez en la máxima categoría del fútbol juvenil. En la Jornada 21 del grupo IV, el andaluz, el CD Vázquez Cultural visitaba Ceuta para enfrentarse al Sporting Atlético. El partido se jugó la tarde del jueves, 5 de enero en el campo José Benoliel.

La denuncia pública que ha realizado el Vázquez Cultural hace referencia a lo sucedido en la segunda parte de este partido. El equipo local llegaba al descanso por delante en el marcador: 1-0 de penalti transformado por Mohamed. En el segundo tiempo uno de los desencadenantes de esta situación fue la expulsión de Daniel Gumpert. El jugador visitante veía la roja directa «por escupir en la cabeza de un contrario», según indica el acta del partido.

Pero, en el minuto 83, la situación se desborda. El árbitro, Alcaraz Yáñez, señala un penalti favorable para los visitantes y, debido a la invasión de campo de una persona ajena al partido, se ve obligado a parar el partido durante cerca de 15 minutos. El trío arbitral abandona el terreno de juego para esperar en la zona de vestuarios. Finalmente, el árbitro, junto a sus asistentes, García Rodríguez y Ahmed Mohamed, toma la decisión de reanudar el partido. El resultado se resolvería con gol visitante tras el penalti señalado antes de pararse el encuentro y, en el minuto 89, con gol local. De nuevo, de Mohamed de penalti.

El Vázquez Cultural lanzaba el siguiente comunicado la mañana del viernes, a través de su cuenta oficial de Twitter (@CD_VCultural), denunciando lo ocurrido durante el partido.

«Desde el Club Deportivo Vázquez Cultural queremos denunciar a viva voz los hechos ocurridos hacia nuestra expedición en el día de ayer en su viaje a Ceuta para disputar la jornada 21 del grupo IV de Juvenil División de Honor», arranca el comunicado.

El Vázquez Cultural define la situación como «un ambiente bastante hostil, con agresiones verbales y físicas durante todo el partido». Cerca del minuto 83 «un directivo de ellos invade el campo para agredir al colegiado», añade el comunicado.

«Tras presenciar estos hechos tan deprimentes y tras ser agredido el colegiado, decide volver a iniciar el encuentro», dice la entidad marbellí. Además, se muestran contrarios a la disputa de los minutos restantes. Asimismo, desde su Twitter aportan cuatro vídeos de lo sucedido. En ellos se a un hombre, que no era jugador ni técnico de ninguno de los dos equipos, increpar dentro del terreno de juego a los árbitros. Incluso les dificulta la salida hacia vestuarios.

En otro vídeo, el más llamativo, se ve cómo jugadores del Sporting Atlético lanzan puñetazos, empujones y patadas a los jugadores visitantes. Se ve incluso como uno de los locales, el número 10 (Mohamed) corre expresamente a amenazar físicamente al portero visitante. Varios de ellos, además, se dirigen verbalmente con actitud agresiva al trío arbitral al salir del césped hacia los vestuarios.

Desde Juvenil DH hemos contactado con ambas partes con afán de conocer qué ocurrió. Roberto Galán, jugador del CD Vázquez Cultural, suplente en dicho partido, relata cómo vivió la situación.

En cuanto a la expulsión de su compañero, dice que Daniel «recibe un puñetazo en la cara por el jugador con el dorsal 8. Nuestro jugador escupe una muela al suelo y es expulsado por, supuestamente, escupir a un rival».

Tras el penalti señalado a favor de su equipo en el 82′, «el presidente del club (del Sporting Atlético) entró al campo y agredió físicamente al árbitro». «En ese momento yo estaba en el banquillo y estábamos todos perplejos. Yo vengo de jugar toda mi vida en Madrid y esto jamás lo había visto«, añade Roberto. Además, recalca que esto que cuenta se puede ver en los vídeos ya mencionados.

«Nosotros (los jugadores del Vázquez Cultural) estábamos en una esquina, cuando de repente veo a mi entrenador, Carlos Guzmán, solo, rodeado de seis futbolistas del Sporting Atlético«, continúa. Roberto se acercó para intentar calmar los ánimos pero el dorsal 7 del Sporting Atlético, según nos relata, «viene con el puño en alto, el cual consigo apartar cuando intenta pegarme«.

«En ese momento todo el equipo rival se lanza hacia mí. Reculo hacia atrás hasta que recibo una patada lateral, con los tacos por delante, a la altura de la cadera por parte del futbolista número 12. Ahí es cuando caigo al suelo y ocho futbolistas del Sporting Atlético se lanzan sobre mí y me pegan patadas en el suelo. Solo me dio tiempo a enrollarme y esperar a que terminase», dice Roberto.

Continúa explicando cómo su segundo entrenador, Francisco Pedrosa, y otros dos compañeros consiguieron levantarlo, recibiendo patadas y puñetazos de los jugadores 2 y 12. Después, el jugador con el dorsal 10 trató de agredirlo nuevamente por la espalda.

Además, añade cómo «varios aficionados del club local entraban al campo para intentar pegarnos. En ese momento sale el trío arbitral del vestuario bajo la amenaza de que, en caso de derrota local o cancelación del partido, buscarían a su familia e irían a por ella».

El partido, como se indica más arriba, se reanudó. Aunque, dice Roberto, ante la presencia de seis policías nacionales, aspecto que les dio algo de tranquilidad. Finalmente, el partido terminó con un penalti en su contra que considera inexistente. Dice que en su vestuario hubo comentarios como «cambiarse rápido, corred de aquí y nos vamos que nos van a matar». Cuenta cómo había compañeros a los que les temblaban las manos o estaban agachados mirando al suelo. Fueron escoltados por la Policía Nacional hasta el puerto y, al llegar a Marbella, pidieron un parte de lesiones. «En mi caso, tengo una luxación en las cervicales, arañazos en la cara y dolores en la espalda«, añade el jugador del Vázquez Cultural.

Asimismo, dice que varios jugadores recibieron llamadas por Instagram, que no cogieron, a las 3 de la madrugada por parte de aficionados del Sporting Atlético. «Espero que sirva de precedente para que no vuelva a ocurrir«, termina el futbolista.

Para contar cómo se vivieron estos momentos por parte del Sporting Atlético, su presidente, Mustafa, ha atendido a Juvenil DH. Nos cuenta que el penalti que el árbitro pita a favor del Vázquez Cultural es debido al entrenador visitante, quien lo había condicionado. «Nosotros protestamos un poquito, salimos y se acabó el lío«, dice Mustafa. «Yo le protesto por el penalti y entra en el campo el entrenador de ellos. Y el árbitro decide parar el partido y luego seguirlo», continúa el presidente. En cuanto a las supuestas agresiones, nos cuenta que hubo «un par de empujones entre los chavales porque estaba todo el mundo fuera, en el campo», provocados por la mala actuación arbitral. «Es culpa del árbitro, que no debe abandonar el campo en ningún momento. Se quedan algunos chicos que tienen un rifirrafe, pero después los nuestros se meten en el vestuario», cuenta.

«Nosotros nos ceñimos al acta del árbitro y no entramos al juego. Lamentamos que tengan mal perder. Y tampoco pueden venir aquí a avasallar», sigue. Añade que ya han tenido varias experiencias malas, de corte racista; escuchar comentarios como «moro de mierda» no es una novedad. «Allá donde vamos escuchamos de todo. Pero si vamos a estar denunciando insultos racistas, estaríamos poniendo denuncias todas las semanas. Inculcamos a los chavales el hacer oídos sordos para que vayamos a disfrutar. Hay cosas que deberíamos denunciar Fiscalía en vez de en un Comité, pero no queremos estar de juicio en juicio», sentencia.

«Lamentamos profundamente que se usen falsas acusaciones para deslegitimar la victoria de nuestro club. Lo único que hacen semejantes falsedades es manchar la imagen de este deporte».

«Los vídeos que ellos mismo presentan lo retratan todo. Se ve dónde están nuestros jugadores y cómo vienen dos de ellos a meterse en medio de todos los nuestros. A saludar no iban, seguro. Pero no vamos a entrar en el juego de esta gente, porque hemos oído cosas mucho peores. Pero nosotros ya tenemos suficiente con la pandemia y demás como para estar pendientes de lo que diga el Cultural Vázquez», termina Mustafa.

Parece que ninguno de los dos equipos se pondrá de acuerdo en lo que sucedió. Pero el mensaje tras lo ocurrido es inapelable: en el fútbol, así como en la vida, no tiene cabida la violencia. Una violencia que el Vázquez Cultural denuncia y que el Sporting Atlético desmiente.