Los sevillistas empatan ante el Lille en un duelo sin goles. El Sevilla no disfrutó de ocasiones claras (solo un disparo a puerta en todo el choque) y pierde el liderato tras la victoria del Salzburgo frente al Wolfsburgo.
Sevilla FC 0-0 Lille OSC
¡¡VUELVE LA UEFA YOUTH LEAGUE A SEVILLA!! 🇪🇺
📢 Los sevillistas afrontan su cuarta jornada en la competición europea recibiendo al conjunto francés 🇫🇷
⚔ ⚪️🔴@CanteraSFC 🆚 @LoscAcademy🔴🔵
🏟 Estadio Jesús Navas
🕙 16:00#WeareSevilla✊🏻 #AllezLesDogues🇫🇷 #JuvenilDH👟 #UYL💫 pic.twitter.com/n9ucas8wOQ— Juvenil División de Honor (@JuvenilDH) November 2, 2021
Tras la victoria sevillista ante el Lille por 0-3, los franceses llevarán a la capital andaluza con cierto aroma de revancha. En una situación de grupo que sonreía a los hispalenses, los dos técnicos partieron con estas alineaciones para arrancar el choque:
Sevilla FC: Alberto Flores; Diego Jiménez, Darío Benavides, Kike Salas, Diego Hormigo; Marcelo Expósito, Juanlu Sánchez. Manu Bueno, Carlos Álvarez; Alexandro Fernández y Diego Talaverón.
Lille OSC: Raux; Bouleghcha, Yoro, Mercier, Innocenti; Raghouber, Mabanza, Lantaki, Messoussa; Buayi-Kiala y Mpembele Boula.
Ritmo bajo y nulo peligro
El factor viento se avecinaba como uno de los males para los dos conjuntos con el pitido inicial. Afectó principalmente en el primer tramo, en el que el Sevilla salió dominador. La aportación de Marcelo Expósito en la base de la jugada, incrustándose entre centrales, daba alas a los laterales. No obstante, no llegaban a ganar la altura necesaria y la sala de máquinas comenzó a ralentizarse. Un inicio difícil para los locales, con un Lille que crecía con el paso de los minutos y el equipo de Lolo Rosano con problemas para generar más allá de la divisoria. Manu Bueno se cambiaba a la banda derecha y Carlos Álvarez se instalaba definitivamente en el carril central. Faltaba una mayor participación de Juanlu Sánchez, el cerebro de ese centro del campo.
En las pocas acciones ofensivas del Sevilla, Carlos Álvarez era el activo más importante. Cuando la toca el diez, pasan cosas en el terreno de juego. Con una capacidad para girarse y dejar rivales en el camino, de uno de esos movimientos nació la más clara de la primera parte. Un balón cedido a Juanlu Sánchez, que conectó con Alexandro Fernández para que el atacante disparase sin acierto al arco visitante. Dos minutos después llegaba la réplica de Raghouber, con un chut desde treinta metros que se marchaba desviado. El centrocampista francés era el termómetro de su equipo, mejorando notablemente su actuación de la anterior jornada europea.
Sin goles en el Jesús Navas
Se inició el segundo tiempo con el mismo planteamiento por parte de los equipos. Reinaba el ritmo lento y la posesión de un Sevilla que nunca acabó de profundizar en el encuentro. Un duelo también marcado por el nivel de dos centrales. Por un lado, el central francés Yoro, de solo quince años, pero una personalidad impropia para su edad. Por el otro, Darío Benavides. El almeriense estuvo notable con balón e inmenso en el aspecto defensivo. Pasaban los minutos y los andaluces no daban con la tecla en un partido costoso. Un mar de piernas en el que era prácticamente imposible crear ocasiones.
El Lille siguió con su plan, esperando a los locales y haciendo daño al contragolpe. En este contexto llegó la mejor del partido. Un balón filtrado para Bica finalizaba en un remate que obligó a Alberto Flores a realizar una parada de mucho mérito. Lolo Rosano lo intentó desde el banquillo metiendo nuevos jugadores de refresco y realizando ajustes que finalmente no tuvieron resultado. Duro duelo para Carlos Álvarez, que acabó físicamente agotado tras ochenta minutos buscando líneas de pase que se disipaban en cuestión de milésimas de segundo. Kike Salas tuvo la última, pero su remate se fue fuera en el minuto 89. Finalmente, el Sevilla empata y pierde el liderato de este grupo G en beneficio del Salzburgo, que ganó su duelo ante el Wolfsburgo.














