El Bansander recibía al Pontevedra en la jornada 14 del DH1. Los dos conjuntos venían de varias jornadas sin llevarse los tres puntos y llegaban a este partido con la ambición de cortar estas malas rachas y volver a las sendas de las victorias antes del parón navideño y no hay mejor regalo que ganar el último partido del año.
Los gallegos se ponen por delante
El partido comienza como cabía esperar con el día que hacía, complicado para ambos equipos. La lluvia intensa de Cantabria había generado varias pozas por el terreno de juego que dificultaba combinar con facilidad, lo que era un pase raso fácil, se podía complicar ya que se quedaba corto o cogía mucha velocidad.
A pesar de lo difícil que estaba el terreno de juego, el Pontevedra pudo aprovechar un pequeño error en salida de balón del Bansander para que, Jorge desde la frontal del área, marcase un golazo al palo largo donde el balón entraba por la misma escuadra en el minuto 11. El partido se ponía 0-1 para los visitantes, pero este estaba muy reñido, cada balón largo que se lanzaba tenía peligro, debido a que los botes del balón eran impredecibles y complicaba los controles.
El encuentro seguía pero el marcador llegado el descanso no cambiaría, como tampoco cambiaba el tiempo, que continuaba lloviendo con un viento frío.
El Bansander va a por todas
Los locales salieron del túnel de vestuarios convencidos de ir a por el empate rápido, y así lo hizo. Un córner puesto al punto de penalti en el minuto 55 encontraba la cabeza de Bruno que marcaba con un gran testarazo y conseguía el primer objetivo del Bansander, empatar el partido, ahora estos querían que los tres puntos se quedasen en casa, pero el Pontevedra iba a poner todo y más para evitar ese final.
Sobre el minuto 64, tras un choque, el jugador del Pontevedra, Breixo, caía al césped y se llevaba la mano a la zona baja de la espalda. Desafortunadamente tuvo que abandonar el terreno de juego aupado por su entrenador y sus compañeros, debido a que no lograba salir por su propio pie, esperemos que el golpe se quede ahí y no exista alguna lesión.
Tras este suceso, el Bansander era quien tomaba las riendas del partido y parecía que si caía un gol, sería a favor de los locales. Llegado el 90, los locales levantaban los brazos celebrando el gol que pensaban que les daba la victoria, pero el arbitro y su línea también habían levantado la mano indicando fuera de juego. En el añadido no vimos más ocasiones y el colegiado pitaba el final con empate a 1.
Próximos partidos
Tras este último partido del año, el primero del 2026 para el Bansander será ante el Compostela. Por su parte, el Pontevedra tendrá la visita del Coruña Montañeros. Veremos a ver como empiezan ambos equipos el nuevo año tras finalizar este 2025 sin ver las victorias en varios partidos consecutivos.














