La Real Sociedad B afronta su primer curso en LaLiga Hypermotion tras el histórico ascenso logrado en junio de 2025, pero la realidad está siendo más dura de lo esperado.

Con apenas 9 puntos en 10 jornadas disputadas, el filial txuri urdin ocupa la vigésima posición y se encuentra en zona de descenso directo, a dos puntos del puesto 18 que otorga salvación. El panorama es preocupante, pero no desesperado: la juventud de la plantilla, la capacidad de reacción demostrada en varios encuentros y el estreno de Jon Ansotegui como entrenador ofrecen razones para la esperanza en un proyecto que busca la permanencia en la categoría de plata del fútbol español.​

 

Rendimiento irregular

El inicio liguero del Sanse fue prometedor. En la jornada 1, el equipo dirigido por Jon Ansotegi, quien debutaba como primer entrenador directamente en Segunda División tras ser tercer ayudante del primer equipo, venció por 1-0 al Real Zaragoza en un Anoeta que se quedó maravillado con el futuro donostiarra. Sin embargo, esa ilusión inicial se fue diluyendo conforme avanzaban las jornadas.

En las primeras 11 jornadas (aunque la décima, ante Huesca, fue aplazada y aún no se ha disputado), el filial ha logrado solo 2 victorias, 3 empates y 5 derrotas, con 14 goles a favor y 17 en contra.​Como local, el equipo ha cosechado los 9 puntos que ha sumado, con un rendimiento considerablemente mejor que como visitante, donde aún no ha conseguido puntuar. Esta tremenda diferencia entre el rendimiento en casa y fuera constituye uno de los principales problemas del Sanse.

 

Minutos finales, puntos perdidos

Además, uno de los aspectos más frustrantes de la temporada ha sido la incapacidad del equipo para mantener resultados en los minutos finales. En al menos tres ocasiones, la Real Sociedad B ha visto cómo se le escapaban puntos cruciales en el tramo decisivo de los partidos. En la jornada 2, ante el Málaga en La Rosaleda, el Sanse resistió hasta el minuto 86, cuando Rafa marcó el único gol del partido (1-0), arrebatándole dos puntos al filial txuri urdin. Una semana después, en la jornada 3, la Real Sociedad B empataba 2-2 ante el Almería en Anoeta tras un gol de Embarba en el minuto 90, cuando el Sanse aspiraba a sumar tres puntos. Esta última jornada, ante el Burgos, no pudieron puntuar en El Plantío por un penalti concedido en el minuto 84 que materializó David González y la derrota txuriurdin.

No obstante, el episodio más doloroso llegó en la jornada 4, cuando la Real Sociedad B ganaba 3-1 al Cádiz en casa y permitió que el conjunto amarillo empatara 3-3 en los últimos minutos del encuentro.​Estos tropiezos en los instantes finales han costado al menos 7 puntos al Sanse, que con ellos en su casillero estaría en una situación mucho más cómoda, alejado de los puestos de descenso. El equipo de Ansotegui ha demostrado capacidades para competir contra rivales de calidad, pero también una evidente fragilidad mental y falta de madurez competitiva, comprensible en una plantilla con la media de edad en el once titular tipo más joven de toda la categoría.

 

Difícil pero no imposible

El calendario inmediato será determinante. El Sanse debe enfrentarse al Huesca en casa (partido aplazado), visitar al líder Racing de Santander, recibir al Leganés y al Valladolid en Anoeta, y visitar al Castellón. Encuentros muy complicados que pueden establecer aún más al filial txuriurdin en la zona roja de la tabla.La situación es complicada pero no desesperada. Con 32 jornadas aún por disputar, hay margen de reacción.

El Sanse debe mejorar urgentemente su rendimiento como visitante, evitar los errores en los últimos minutos y aprovechar su fortaleza en Anoeta. La plantilla tiene talento suficiente, pero necesita madurar competitivamente para tener opciones reales de permanencia en LaLiga Hypermotion. Cada punto es vital en una lucha que será larga y exigente hasta el final de la temporada.