El arranque prometedor del Getafe CF se ha frenado en seco en estas últimas jornadas. De la ilusión a la incertidumbre. Así podríamos resumir la metamorfosis que ha sufrido el equipo dirigido por José Luis Mariblanca. Los azulones demostraron en las dos primeras jornadas su candidatura a una de las dos primeras plazas de grupo. El objetivo no ha cambiado claro está, pero lo que ha sucedido en sus salidas ante Pinto y Santa Marta, obligan a rectificar muchos detalles que han diluido las expectativas del comienzo de temporada.

Falta de tensión en los arranques

Gary reconoció tras la derrota en el Amelia del Castillo que el equipo salió “muy blando y muy tierno”. Deficiencia que aprovechó el Pinto para encarrilar el choque en la primera parte y sentenciarlo en el comienzo de la segunda. Como suele ser habitual en esta categoría, reponerse de un mal inicio es muy complicado dada la tremenda igualdad que existe entre todos los equipos. Pese a sacar el corazón, el Getafe no remontó ante los pupilos de Samaniego.

Frente al Valladolid, en apenas 20 minutos de partido, los azulones recibieron un aluvión de ocasiones que les costó ir por debajo en el marcador y con un jugador menos. Ante el Santa Marta sucedió lo mismo. A la salida del descanso, el equipo perdió la chispa de la primera parte y Jorge de Vicente lo aprovechó para marcar un gol que el Getafe CF no supo igualar. Futbolísticamente, el equipo no ha variado demasiado con respecto al inicio, pero la intensidad de inicio es un aspecto a recuperar.

Tropiezos ante rivales de la parte baja

El Getafe rescató un punto glorioso ante el Valladolid, un rival directo. Sin embargo, ha sufrido dos derrotas frente a Pinto y Santa Marta, último clasificado hasta este fin de semana. Las ligas se deciden en esta clase de partidos. De nada sirve cosechar victorias ante rivales directos si se dejan llevar por equipos con otros intereses. En concreto, en estos dos partidos, teóricamente el Getafe los tendría que haber saldado con victorias.

Quizás lo que pasó este domingo fue más fruto de un accidente que por otras cuestiones. Los azulones tuvieron ocasiones para empatar o incluso para ganar el partido. No lo consiguieron y estos puntos que se han perdido son, por supuesto recuperables, pero a largo plazo se pueden echar falta.

La falta de gol de Mamor y la ausencia de Juanvi

El delantero del Getafe CF  acumula dos partidos sin marcar. El seguro de gol no ha ofrecido las garantías que son necesarias para el equipo de Gary. Sin Mamor, no hay gol. Pablo solucionó la papeleta ante el Valladolid, pero se espera que jugadores como Tommy también den un paso al frente que no han conseguido fructificar. El equipo tiene calidad para complementar a su delantero estrella, pero cuando Mamor baja su punto álgido, situación natural a lo largo de una temporada, los demás deben recoger la escopeta para disparar. La falta de gol de Mamor ha lastrado al Getafe en estas últimas jornadas.

Por otro lado, la segunda pieza clave del esquema de Gary, no ha estado disponible ante Valladolid y Santa Marta. Juanpa no ha defraudado, pero evidentemente con la ausencia del portero que ha salvado al equipo en momentos clave, también se resaltan las carencias defensivas por esa falta de intensidad. Juanvi tiene que volver.

El Getafe CF tiene potencial para alcanzar ese objetivo que Pablo Montero confesó la semana pasada. No debe cundir el pánico dentro del seno azulón. A lo largo de la temporada hay subidas y bajadas. Ahora, quizás esté en ese segundo momento, pero hay aspectos que corregir. La División de Honor prohíbe los despistes.

Foto: Getafe CF