El Real Madrid y el Chelsea se medirán las caras mañana en el Alfredo Di Stéfano en una lucha por conseguir la plaza para los cuartos de final.

El equipo blanco, que cerró una fase de liga casi perfecta, busca aprovechar la mística de su estadio para pasar de fase.

Por su lado, el Chelsea tendrá la difícil tarea de asaltar el feudo blanco, algo que solo consiguió el Manchester City en un duelo done los pupilos de Julián López De Lerma, entonces entrenador, eran la mayoría suplentes y debutantes en la competición.

 

Una Youth League casi perfecta y con muchos goles

El equipo blanco está haciendo una competición de mucho nivel, con partidos muy serios y, sobre todo, con muchos goles.

Llevan 18 goles en siete partidos, lo que indicia claramente el poderío ofensivo que despliega el equipo.

La experiencia de la mayoría de los jugadores fuera de las categorías juveniles son un punto para tener muy en cuenta de los blancos.

Sin ir más lejos, la eliminatoria anterior ante el Marsella, Álvaro López sacó un once inicial con hasta ocho jugadores del Castilla. Siendo Ilya Voloshyn, Carlos Díez y Alexis Ciria, los únicos representantes del Juvenil A.

 

Un Chelsea con calidad

En frente estará el Chelsea, una de las mejores canteras de Inglaterra que ya sabe lo que es ganar la Youth League.

Los ingleses mejoraron la fase de liga del Real Madrid, ya que ganaron todos los partidos excepto uno, que empataron a uno contra el Barcelona. Lo que les convirtió en los líderes de la fase regular.

Los de Londres llevan 22 goles en los siete partidos de la competición, algo que deja muy claro cuál es la baza más importante del equipo, su poderío ofensivo.

Ellos también cuentan con jugadores en divisiones por encima de su proyección, haciendo que puedan afrontar un partido de tu a tu a los blancos.

Sin duda el futbolista más decisivo de los blues es Shumaira Mheuka. El delantero lleva cinco goles en Youth y es el pichichi de su grupo. A pesar de sus 18 años, es uno de los jugadores que forman parte del equipo Sub-21 del Chelsea.

Sin duda el partido que vivrémos entre Real Madrid y Chelsea en el Di Stéfano va a ser de puro fútbol y, si nada se tuerce, el marcador se moverá en varias ocasiones, lo que para el aficionado neutral va a ser un auténtico lujo de ver.