Este domingo 10 de marzo se disputa la gran final de la Copa del Rey Juvenil entre dos auténticos equipazos: Mallorca y Espanyol, primero y segundo clasificados en la DH3. Mallorca y Espanyol repiten la final del 2003. Mallorca y Espanyol repiten la final del 2003.Mallorca y Espanyol repiten la final del 2003.

Cómo llega el Mallorca

En 2003, tanto el primer equipo del Mallorca como el juvenil alcanzaron sus respectivas finales de copa, algo que se ha repetido este año. El primer equipo quiere ganar la segunda Copa del Rey de su historia tras la conquista en 2003, y el equipo juvenil buscará mañana alzarse con la primera Copa Juvenil de toda su historia.

Los de Carlos Muñoz llegan a la final en un estado de forma espectacular, y además vienen de no sufrir en su partido de semifinales ante el Badalona. El equipo bermellón le endosó un 5 a 0 en un partido en el que, sencillamente, todo fue sobre ruedas. Sin duda, el factor diferencial lo puso Alex Woiski, con un «Hat Trick» digno de un delantero total.

Pero el delantero no estuvo solo, Marc Scuri realizó un partido sobresaliente por banda derecha, Cesc dominó el centro del campo con una actuación sublime y Joan Pol sostuvo al equipo con una doble parada cuando el partido todavía iba 0 a 0 y con el Mallorca sufriendo. La nota negativa la puso Jan Salas que, a pesar de hacer un partidazo, fue expulsado por una acción que se podía evitar perfectamente, aun así el Mallorca ha recurrido la sanción para intentar que el «10» pueda jugar la final.

Los bermellones parten ligeramente como favoritos por el hecho de ser los líderes de la DH3, están 3 puntos por encima del Espanyol, y por la gran actuación vista en la semifinal.

Cómo llega el Espanyol

Si hay un equipo que merece estar en esta final es el Espanyol. Los de Javi Chica han sido un hueso duro de roer y han eliminado a dos equipazos a lo largo de la Copa como son el Real Madrid y el Real Betis.

Este duro camino lo culminaron en las semifinales ante un Oviedo que hacía de anfitrión y que tenía el apoyo de los suyos en el Tartiere, estadio y casa del primer equipo del Oviedo, escenario muy complicado para los catalanes. Aún así, el Espanyol no se amedrentó en ningún momento y sacó el partido con solvencia y madurez, jugando un partido muy serio atrás y siendo muy efectivos de cara a puerta.

Sergio Ribarés y Lluc Castell hicieron un partido descomunal en ataque, aprovecharon cada acción de ataque que tuvieron a su disposición. En portería, Llorenç Serred es un cerrojo, podemos estar hablando del mejor portero de la división de honor, fue fundamental otra vez con dos manos escandalosas que hizo que el Espanyol no se metiera en problemas.

Los de Javi Chica solo han perdido un partido en toda la temporada, ante el Girona y con polémica incluida, y va a ser un hueso duro de roer, y peleará por su quinta copa del rey juvenil desde el minuto 1.