La jornada 27 del DH5 presentaba un escenario de redención en la Ciudad Deportiva del Getafe. Los azulones afrontaban su primer compromiso bajo la dirección de Joni Salmerón, tras la salida de Mario Otero, con un objetivo claro: sumar tres puntos para certificar la tranquilidad y alejarse definitivamente de un descenso que todavía acecha a seis puntos de distancia. Sin embargo, el fútbol no siempre premia la insistencia, y la falta de puntería se convirtió en el principal enemigo de un Getafe que mereció mucho más.

Un dominio sin premio inicial

Desde el pitido inicial, los locales demostraron que la llegada de Salmerón ha inyectado una dosis extra de agresividad y control. El Getafe se adueñó del esférico, asfixiando a una escuadra de Las Rozas CF que, dirigida por Juanjo Herrero, llevaba más de dos meses sin perder un partido.

Los azulones salieron convencidos, cerrando espacios y fluyendo con rapidez en la transición. No obstante, la falta de puntería empezó a asomar en las primeras llegadas, donde Samu, el guardameta roceño, emergió como un muro infranqueable. Cuando el 1-0 parecía cuestión de tiempo, llegó el jarro de agua fría. En un contraataque aislado, De la Mata conectó un disparo tan potente que, pese a que Diego Díaz llegó a tocarlo, la inercia del balón acabó alojándolo en la red. Un 0-1 injusto que ponía a prueba la resistencia mental del Getafe.

Ibu y Pachón lideraron el ataque azulón

El gol no alteró el plan de Salmerón. Los del sur de Madrid siguieron empujando y la recompensa llegó a siete minutos del descanso. Ibu, el hombre más activo del ataque local, firmó una gran maniobra dentro del área para poner las tablas con un remate certero. Parecía que el Getafe había roto el maleficio, pero la segunda mitad volvió a evidenciar que no era el día de los delanteros azulones.

Nada más reanudarse el juego, Pachón —hijo del legendario Sergio Pachón— tuvo el 2-1 en sus botas, pero el balón se estrelló violentamente contra el palo. Fue el inicio de un monólogo ofensivo donde la dupla formada por Ibu y el propio Pachón superó en todo momento a la zaga visitante, excepto en el último toque. De nuevo, la falta de puntería evitó que el dominio absoluto se tradujera en ventaja en el marcador.

Un final de infarto

El asedio continuó hasta el último suspiro. En el minuto 76, Melero obligó a Samu a realizar otra buena intervención, y en el 83’, Pachón rozó la gloria con un gran recorte que terminó con un disparo lamiendo el travesaño. Incluso hubo tiempo para el susto final, cuando Diego Díaz tuvo que emplearse a fondo en el minuto 91 para salvar un punto ante una contra de Las Rozas.

Al final, empate que sabe a poco. El Getafe demuestra una notable mejoría en el juego, pero se marcha consciente de que ha dejado escapar una oportunidad de oro para sellar la salvación matemática por culpa de una eficacia inexistente de cara a puerta.

Declaraciones de Juanjo Herrero, entrenador de Las Rozas