El Real Madrid Castilla ya no solo vuela, sino que sabe sufrir como los grandes. En una noche de mucha tensión en Valdebebas ante 2.000 espectadores y una grada madridista entregada, el equipo de Julián López de Lerma consiguió una victoria de oro puro ante Unionistas de Salamanca (1-0). Un solitario gol de Jacobo Ortega en el tramo final permite al filial encadenar cinco partidos invicto y, lo más importante, aumentar su ventaja en los puestos de play-off a falta de solo tres jornadas para el final.
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— Cantera Real Madrid (@lafabricacrm) May 2, 2026
Mestre sostuvo al Castilla en la primera mitad
El filial blanco afrontaba la cita con bajas sensibles. Sin Manuel Ángel (sancionado) ni Palacios y David Jiménez (con el primer equipo), el Castilla tuvo que madurar el partido ante un Unionistas que se jugaba su última bala por el ascenso. El plan de Mario Simón fue efectivo desde el inicio: cerrar el carril central y asfixiar el juego interior madridista.
Apenas se cumplía el minuto 2 cuando el partido pudo cambiar. Un error defensivo dejó a Pere Marco solo frente a Sergio Mestre, pero el guardameta local salvó el mano a mano con una intervención providencial. Unionistas incomodó durante gran parte del primer acto e incluso volvió a probar a Mestre en el 42′ con un latigazo de Juanje que el portero desvió a córner. El Castilla, por su parte, solo pudo responder con un contraataque de Yáñez que Pol Fortuny no acertó a rematar con claridad.
La dupla Jacociria, al rescate
Tras el descanso, el Castilla salió con una marcha más, aunque la falta de puntería seguía lastrando sus llegadas. Unionistas, lejos de conformarse con el empate, apretó los dientes y llegó a estrellar un balón en el palo en una jugada embarullada que heló la sangre de la grada blanca.
Viendo que la dinámica favorecía a los charros, López de Lerma movió el árbol con un triple cambio clave: entraron Beto, Alexis Ciria y Jacobo. La entrada de los canteranos cambió el aire al equipo. Jacobo avisó con un centro raso que se paseó por el área pequeña, pero lo mejor estaba por llegar.
El «Killer» no perdona y vuelve a ser clave
Cuando el partido parecía abocado al 0-0, apareció la calidad en el área. En el minuto 81, un centro preciso desde la banda derecha fue cabeceado con inteligencia por Alexis Ciria hacia el corazón del área pequeña. Allí, Jacobo Ortega, con instinto de puro «killer», fusiló a Marco Coronas para desatar el delirio en el Alfredo Di Stéfano.
Sin embargo, el triunfo no estuvo exento de sufrimiento. Solo dos minutos después del gol, Artola tuvo el empate en un disparo que Mestre despejó con reflejos felinos; el propio delantero charro intentó un remate de escorpión en el rechace que se marchó fuera por poco. En los minutos finales, el Castilla tiró de oficio, escondió el balón y certificó una victoria que les deja con pie y medio en la lucha por el ascenso.
A los madridistas le quedan aún tres partidos por disputar (Cacereño, Arenas y Guadalajara) y con una victoria dejaría cerrada su presencia en la promoción de ascenso a LaLiga Hypermotion la próxima temporada. La distancia es de 5 puntos, pero las sensaciones inmejorables.














