Una montaña rusa. Esa es la mejor definición del grupo 3 de División de Honor. Todo se decidió en la última jornada, en la que el RCD Espanyol partía con todo de cara y FC Barcelona y Real Zaragoza eran las alternativas. Los blaugranas, con todo en contra – tenían 14 bajas por contactos Covid ante el Cerdanyola y necesitaban un pinchazo de los pericos – obraron el milagro y han logrado finalmente el título del DH3.
A pesar de las ausencias para la eliminatoria de cuartos de final ante el Levante, los de Sergi Milà conforman uno de los equipos con más alternativas a la hora de desempeñar su juego. Gavi, Ilias Akhomach, Ángel Alarcón, José Marsà, Diego Almeida o Jaume Jardí son solo una pequeña muestra del talento que tiene este equipo. Otros, como Nico González o Alejandro Baldé, aún en edad juvenil, han subido directamente al filial.
Los azulgranas han demostrado que no se vienen a bajo pese a las dificultades, y llegan a la Copa de Campeones con la intención de demostrar su calidad. Serán un hueso duro de roer.
47 puntos, con 14 victorias, 5 empates y 4 derrotas, es el balance del FC Barcelona antes del gran torneo juvenil.
EL ENTRENADOR: SERGI MILÀ

El Barcelona tuvo que asumir un cambio de entrenador en el mes de febrero, justo antes de afrontar la exigente segunda fase de División de Honor. Franc Artiga, entrenador del Juvenil desde la pasada campaña, rescindía contrato para embarcarse en un nuevo proyecto en Emiratos Árabes. La oportunidad le llegó a Sergi Milà, técnico del Cadete A con una amplia trayectoria en los banquillos La Masía.
Ha seguido una línea continuista a la de Artiga, apostando por el 4-3-3, esquema de referencia del club, y dando muchos minutos a los jugadores de la generación de 2004, a los que ya conocía de la temporada pasada en el Cadete.
En ocho partidos tiene un balance de cinco victorias, un empate y dos derrotas.
EL JUGADOR A SEGUIR: PABLO PÁEZ «GAVI»

Uno de los grandes exponentes de la generación 2004. El centrocampista, que puede desempeñarse como interior o mediapunta, es uno de los jugadores más talentosos del club. Un maestro entre líneas, con un gran desborde por dentro e inteligencia para dar el último pase, además de una capacidad de asociación muy por encima de la categoría. Ha debutado en Segunda B con el filial y no ha decepcionado. Será difícil verle el año que viene en División de Honor.
No es el único de esta generación que tendrá importancia en el torneo. Diego Almeida, desde el centro de la zaga, le dará una gran salida de balón desde atrás. Y, si llegan, Ilias Akhomach y Ángel Alarcón serán los mejores socios de Gavi: extremos muy distintos que aportan técnica y profundidad a un equipo muy bien organizado.














