El Mundial Sub-20 ha dado el pistoletazo de salida a los cuartos de final con un gran partido entre España y Ucrania. El partido disputado en Valparaíso acabó 1-0 y España Sub-20 pasa a cuartos gracias a un gol de Pablo García.

Primera parte de dominio claro y absoluto

Nos estamos acostumbrando en este Mundial Sub-20 a ver a una selección española muy dominante durante los encuentros. En el partido de octavos ante Ucrania no fue para menos y, desde el segundo treinta de partido, vimos que la tónica del encuentro iba a ser la misma que el resto del torneo: amasar la pelota para hundir al rival hasta encontrar ocasiones claras.

España encontraba con facilidad a Rodrigo Mendoza y a Thiago Pitarch entre líneas. Ucrania presionaba tímidamente y dejaba filtrar pases a España mientras esperaba con nueve jugadores por detrás de la pelota en un bloque bajo. La selección lo tenía claro: pase por dentro y apertura a la banda. A partir de esa combinación, Virgili y Pablo García encaraban a su par y ponían centros que no conseguían ser rematados.

Pese al gran inicio de España, el primer tiro a puerta lo protagonizó Ucrania. Un disparo desde veinticinco metros que no puso en dificultades a Fran González. Acto seguido, una incorporación desde segunda línea de Thiago Pitarch llegando a línea de fondo acabó en un gran centro raso que no encontró rematador.

España lo seguía intentando una y otra vez. No encontraba opciones claras de remate, pero Virgili y Pablo lo seguían intentando. En el minuto 23, una gran jugada ensayada de córner acababa con la pelota en los pies de Thiago Pitarch en la frontal del área. El canterano madridista filtró un pase con escuadra y cartabón para Pablo García, cuyo control y picadita por encima del portero demostraba la calidad que atesora el canterano verdiblanco. 1-0, sin sufrir, y el pase a cuartos empezaba a tomar color.

A raíz del gol, España siguió encontrándose a gusto. El termómetro y ritmo del equipo lo llevaban tanto Mendoza como Pitarch, que se adueñaron de la sala de máquinas y del partido a su antojo. Todo pasaba por ellos. España controló la primera parte y el partido se fue al descanso sin sobresalto alguno.

Segunda parte jugada con cabeza y sin riesgos innecesarios

Desde el inicio de la segunda parte se vio a una Ucrania más protagonista y propositiva con la pelota, como no podía ser de otra forma. El seleccionador ucraniano dio entrada a Pischur, un delantero con altura de pívot de baloncesto (2,04 cm), por un Ponomarenko que lo único que pudo hacer en la primera parte fue sacarle una tarjeta amarilla a Andrés Cuenca.

El plan de Ucrania en la segunda parte no quedaba del todo claro, pues con la envergadura de su delantero lo normal era poner centros y España apenas sufrió por arriba. Pero no dominaba tanto como en la primera parte y cedió espacio a Ucrania.

Paco Gallardo reaccionó y metió dos cambios: Mella por Virgili y Álvaro Cortés por Cuenca, que, con amarilla, era un riesgo muy grande. El central del Barça, que apenas contaba con trece minutos disputados ante Brasil en todo el torneo, se ocupó de la marca del gigantón Pischur y lo hizo de forma fantástica.

España no sufría, replegada atrás buscaba la contra con Mella, Pablo García e Iker Bravo para estirarse cuando más apretaba Ucrania.

En el minuto 78, Gallardo dio entrada a Peio Canales por Belaid (qué bueno es este chaval, por cierto) y a Pau Navarro por un Forte acalambrado. Cambios inteligentes para controlar las llegadas por banda y las segundas jugadas del conjunto ucraniano.

España echó cloroformo al tramo final del encuentro sin dar opción al empate ucraniano, que no tuvo ninguna ocasión manifiesta a lo largo del encuentro, para pasar a cuartos de final merecidamente.

O Colombia, o Sudáfrica

Bien la cafetera o bien la africana son las selecciones contra las que España Sub-20 se cruzará en los cuartos de final, en busca de unas semifinales que no alcanzamos desde 2003.