Bansander y Racing firmaron tablas en el derbi cántabro correspondiente a la jornada 17 del grupo DH1. El encuentro estuvo marcado por la intensidad, el ritmo alto y la máxima igualdad, con dos equipos muy competitivos que no lograron encontrar el camino del gol y acabaron dando por bueno el empate.

Bansander con viento a favor

El partido comenzó condicionado por un fuerte viento que soplaba a favor del Bansander, circunstancia que los locales intentaron aprovechar desde el arranque.
Los primeros minutos fueron de tanteo, sin un dominador claro, hasta que en el minuto 15 llegó la primera ocasión clara del encuentro: un lanzamiento de falta directa de Aristayeta que se marchó fuera por escasos centímetros.

Ante la presión alta del conjunto local, el Racing se vio obligado a optar por un juego directo, buscando balones largos hacia su referencia ofensiva, Chinedou.
Ambos equipos se mostraron muy intensos y firmes en los duelos, lo que derivó en una primera parte con numerosas interrupciones y pocas ocasiones claras.

Más allá de un disparo lejano de Chema, que se estrelló en el larguero antes de marcharse alto, los verdiblancos no lograron generar demasiado peligro.
Así, con el 0-0 y una ligera ventaja del Bansander en cuanto a acercamientos, aunque sin oportunidades claras, se llegó al descanso.

Última jugada polémica

La segunda mitad mantuvo un guion muy similar: mucha intensidad, numerosos duelos aéreos y escasas llegadas con peligro real. El jugador que parecía capaz de cambiar el rumbo del partido fue Aristayeta, dorsal 6 del Bansander, el más activo y participativo, por cuyas botas pasaron las mejores opciones de los rojillos. Destacaron una acción que estuvo cerca de terminar en remate a bocajarro del «9» local y un disparo desde la frontal del propio Aristayeta que se marchó alto.

El Racing apenas consiguió inquietar la portería defendida por Míchel, y fue ya en los minutos finales cuando llegó la jugada más polémica del encuentro. Tras un saque de esquina, el guardameta racinguista dejó un rechace muerto en el área pequeña, el posterior remate se estrelló en el larguero y, en el tercer intento, un defensor verdiblanco despejó el balón sobre la línea. La acción generó muchas protestas por parte del Bansander, al no quedar claro si el balón había llegado a cruzar completamente la línea de gol, que hubiese roto el empate.

El tiempo añadido fue escaso y estuvo marcado por una fuerte ventisca que dificultó el juego, poniendo punto final al encuentro con un empate sin goles, consecuencia de la falta de eficacia en los metros finales.

La próxima semana el Bansander viajará a Asturias para medirse a la revelación del grupo, el TSK Roces, mientras que el Racing recibirá al Montañeros en Bezana.