Burgos fue escenario de un partido lleno de emociones, alternativas y dramatismo entre el Burgos CF Promesas y el Real Valladolid Promesas en un duelo que merece todos los adjetivos posibles. Los dos equipos regalaron un espectáculo de fútbol ofensivo que concluyó con un justo empate épico en Castañares a tres goles, dejando a ambos conjuntos con la sensación de haber perdido una victoria que en varias ocasiones estuvo al alcance.

Primera parte: control visitante

El partido comenzó con intensidad desde el primer silbato. El Valladolid Promesas, visitante en territorio burgalés, salió avisando y rápidamente se adelantó en el marcador. En el minuto 11, Jesús Martínez anotó el 0-1 inicial, dando una ventaja temprana a los blanquivioletas que parecía sentar bien al equipo visitante en la búsqueda de mantener la tranquilidad defensiva.

Sin embargo, la defensa blanquivioleta no estaba lo suficientemente cómoda en los siguientes compases. Hugo probó desde fuera del área con un disparo potente que Álvaro, portero vallisoletano, devolvió con seguridad. El Promesas necesitaba encontrar su ritmo.

Los minutos iniciales fueron de claro dominio del Real Valladolid, que buscaba ampliar su ventaja. El Promesas generaba peligro por las bandas, especialmente con Xavi Moreno, cuyo centro desde la derecha encontraba rematadores peligrosos. En la otra portería, Marc, portero local, se mantuvo atento a los intentos blanquivioletas.

El partido mantenía una dinámica favorable al equipo visitante, que había conseguido ponerse por delante tempranamente. El Pucela intentaba administrar la ventaja mientras el Burgos buscaba con insistencia el empate.

Segunda parte: festival de goles

La reanudación llegó con el partido en 0-1, y el Valladolid continuó buscando ampliar su dominio. En el minuto 54, Ángel Carvajal, con una asistencia de Xavi Moreno, anotó el 0-2, poniendo el partido aparentemente de cara para los blanquivioletas.

Pero el Burgos Promesas no se rendía. Los locales apretaron líneas y buscaron la reacción inmediata. La jugada más polémica llegó en el minuto 70: Irian Ribas, delantero del Burgos, se lanzó al área reclamando penalti. El árbitro señaló la falta sobre él, transformándola en pena máximaIrian Ribas se encargó de ejecutarla desde los once metros con seguridad para el 1-2.

El partido se convirtió en una verdadera batalla ofensiva. Ambos equipos olvidaban la cautela defensiva buscando la victoria. En el minuto 75, el Burgos logró igualar gracias a Hernáiz, que marcó el 2-2 y devolvía la igualdad al marcador en un momento de máxima tensión.

En el minuto 78, Jesús Aranda, con una asistencia de Rulo, volvió a poner por delante al Valladolid con el 2-3, reaccionando rápidamente a la igualada y reabriendo el drama en Castañares. Pero nuevamente el Burgos reaccionaba con velocidad inusitada. En el minuto 87, llegó el gol de la esperanza para los burgalesesHugo Pascual marcó el 3-3, igualando definitivamente el encuentro y llevando el partido a un emocionante final.

El Real Valladolid Promesas termina en Castañares con la sensación de haber soltado dos puntos cuando estaban a un paso de la victoria, mientras que el Burgos se queda con la satisfacción de haber remontado un partido que en varias ocasiones parecía perdido. Los dos equipos regalaron un espectáculo de fútbol ofensivo que concluyó con un justo empate épico en Castañares a tres goles.