El juvenil del FC Barcelona visitó Londres para medirse al juvenil del Chelsea en la jornada 5 de la UEFA Youth League. Los blues demostraron su gran nivel desde el inicio, acumulando las principales ocasiones de peligro y mostrando un potencial físico superlativo para la categoría. Por su parte, los blaugranas fueron de menos a más en el encuentro, imponiendo su clásico fútbol combinativo ante el poderío físico de sus rivales.
El Barcelona aguanta el vendaval
El partido comenzó con un Chelsea dominador, ganando la mayoría de los duelos a los culés. Los ingleses hicieron daño especialmente por las bandas, y por la derecha llegó la primera ocasión clara a los 10 minutos de encuentro. El lateral blue, Antwi, protagonizó una gran cabalgada dejando atrás a dos defensores blaugranas y finalizando con un disparo que atrapó Eder Aller.
En el 25, Mehuka rozó el gol con un disparo que casi se cuela por la escuadra, aunque se marchó por encima del larguero. Poco después, otro centro desde la derecha terminó con un remate de Ampah, que Aller detuvo sin problemas.
El Barça apenas inquietó en la primera mitad, y su primer tiro llegó en el minuto 39, con un disparo lejano de Guille que el portero detuvo cómodamente.
Ya en el tiempo añadido, Derry ,el jugador más destacado del Chelsea, armó otra gran acción individual que finalizó en un disparo de Mehuka, nuevamente detenido sin dificultad por Aller.
Así se llegó al descanso, con un Chelsea claramente superior pero incapaz de transformar su dominio en goles.
Gran espectáculo futbolístico
La segunda mitad arrancó con un Barcelona mucho más activo. En el minuto 48, Pedro Villar probó fortuna desde la frontal y su disparo se marchó rozando la escuadra.
Dos minutos después, el central del Barcelona, Gariba, vio adelantado al portero y casi lo sorprende con un tiro desde el centro del campo. El Barça salió mejor que en la primera parte y encadenó varios saques de esquina.
A la hora de partido llegó el primer gol del partido. Tras una presión muy alta del conjunto azulgrana, Bernabéu robó en campo rival, se internó en el área y cedió para Guille, que con una gran finta dejó sentado al defensa y asistió a Guerrero, quien definió a placer el 0–1.
Un minuto después, otra combinación entre Guille y Bernabéu estuvo cerca de convertirse en el segundo tanto.
El Barcelona se encontraba en su mejor momento en el partido tras haber conseguido imponer su calidad al poderío físico de los ingleses.
En el minuto 70, los culés volvieron a rondar el gol con dos acciones consecutivas por la banda izquierda protagonizadas por Pallás. Ambas jugadas terminaron con remates casi idénticos: partiendo desde la izquierda, se metió hacia dentro y finalizó con disparos que hicieron creer a más de uno que el balón acabaría dentro de la red.
Ante el aluvión de ocasiones blaugranas, McFarlane decidió dar entrada a Rabbaj en el 72. Él mismo fue el autor del empate apenas cuatro minutos después de entrar al terreno de juego. En una jugada aislada por la izquierda, Walsh centró un balón al área que el delantero marroquí remató tirándose en segada para batir a Eder Aller.
En los últimos minutos del tiempo reglamentario, el ritmo de partido bajó y la única ocasión clara de peligro fue para los ingleses. Un disparo potentísimo de Derry obligó al portero culé a realizar una gran estirada.
Cuando ya habían transcurrido dos de los tres minutos de añadido, Campos salvó al Barça sacando bajo palos una vaselina de Rabbaj, que había sido el jugador más determinante del Chelsea desde su entrada al campo.
Con esta acción heroica del defensa culé, el colegiado dio por finalizado el partidazo entre Chelsea y Barcelona.
El conjunto catalán fue de menos a más sabiendo aguantar en la primera parte e imponiendo su juego en gran parte de la segunda. Con este empate el Barcelona se coloca séptimo mientras que el Chelsea lidera la clasificación a la espera de que se disputen todos los encuentros de la jornada.














