El TSK Roces ha irrumpido en las primeras posiciones del grupo 1 de la División de Honor en estas primeras cinco jornadas. El equipo asturiano confirmó el pasado domingo su buen inicio de temporada sacando un meritorio empate en el campo del Real Oviedo, situándose en cuarta posición con 11 puntos de 15 posibles.

El equipo gijonés logró el ascenso a la División de Honor en junio de este mismo año tras su paso por Liga Nacional la pasada campaña. Poco después de lograr esa promoción, Adrián García, su entrenador, declaraba a un medio local que tenían que pelear por cada punto como si fuese oro y que cada partido es importantísimo para ellos. Añadió además que tener un equipo juvenil en División de Honor es fundamental para el club, ya que son un equipo formador y es importante que los jugadores, hoy del juvenil, puedan llegar al primer equipo.

Un recién ascendido que no lo parece

Apenas cinco jornadas después del inicio, lo cierto es que el Roces es un equipo que no solo ha demostrado tener el nivel para quedarse en la División de Honor, sino que también parece tener la mentalidad y la dureza necesaria para no sufrir al final de temporada. Son, junto al Deportivo de la Coruña, el único equipo que no conoce la derrota en el grupo 1, y esto se explica en buena parte por la solidez en defensa y la compostura que han mostrado en los minutos finales hasta ahora.

Solo Real Sporting y Racing Club han encajado menos goles que ellos en estos primeros cinco partidos, y han logrado hacer que los minutos finales de sus igualados partidos acaben cayendo de su lado. De los 11 puntos logrados a día de hoy, 7 han llegado gracias a goles en los últimos 20 minutos. Este mismo fin de semana lograron empatar frente al Real Oviedo con un gol en el minuto 84. Frente al Bansander, lograron la victoria con un gol en el 89′; en su visita a la Gimnástica de Torrelavega, completaron su remontada marcando en el 72′; y frente al Arosa, lograron hacer el 2-0 en el minuto 83, gol que a la postre sería clave ya que el equipo gallego recortó distancias poco después.

El calendario les pondrá a prueba en noviembre

Viendo los nombres a los que se ha enfrentado el equipo asturiano, es justo reconocer que lo peor, en términos de calendario, esta aún por llegar. Su empate frente al Real Oviedo fue la primera prueba que tuvo el TSK Roces frente a un equipo destinado a estar en la zona alta de la tabla, prueba que pasó, por cierto. Esto no debe restar méritos a las victorias logradas, que son triunfos conseguidos frente a rivales que, en principio, compartirán zona de la clasificación con el TSK Roces, y que pueden ser tremendamente importantes a final de temporada.

En lo que resta de mes de octubre, los de Gijón aún tendrán enfrentamientos contra rivales directos. En la jornada 6 recibirán al CD Covadonga y después visitarán al Coruxo, dos equipos que ocupan actualmente posiciones bajas en la tabla. Sin embargo, tras estos partidos se enfrentarán de manera consecutiva a CD Lugo, RC Celta y Racing Club, equipos a priori de un nivel superior y que pondrán a prueba al TSK Roces.

El camino a la salvación, allanado

Los puntos que sean capaces de lograr en estas 5 próximas jornadas y cómo los logren nos hablará más aún de un equipo que, por el momento, es la gran sorpresa del grupo 1 de la División de Honor. Pero independientemente de la situación en la que lleguen a diciembre, lo cierto es que los asturianos ya han dado un paso importante para cumplir el objetivo de la permanencia.

El equipo suma hasta la fecha 11 puntos, una tercera parte de los que se necesitaron la temporada pasada para salvar la categoría en este mismo grupo. Por ello, alcanzar estas cifras en lo poco que llevamos de curso frente a rivales directos, supone un importante avance en la consecución de los objetivos propuestos.