Carlos Maciá se ha convertido en el timón del submarino amarillo del futuro, pero en el presente también tiene participación. El centrocampista ilicitano debutó con el Villarreal en LaLiga EA Sports el pasado sábado frente al Getafe. Tras brillar la temporada pasada en DH7 con el Roda, Maciá ha debutado en La Cerámica con apenas 17 años después de iniciar con liderazgo la temporada con el Villarreal B.

Un proyecto de centrocampista a largo plazo

El centrocampista que debutó en Primera División esta semana nació en Elche en 2008. El ilicitano debutó tras la lesión de Dani Parejo en el partido en casa contra el Getafe en el minuto 51. Pese a su juventud, Marcelino García Toral no dudó en otorgarle los galones necesarios para que manejara a su antojo el ritmo del encuentro en el que los groguets vencían por 1 a 0 tras el gol de Buchanan. Con Carlos en el campo, el Villarreal sentenció con el segundo gol de Mikautadze y se llevaron los tres puntos. Sin embargo, hasta llegar a este momento, el centrocampista ha tenido que derribar varias etapas.

El ilicitano estuvo en la plantilla del Juvenil A del Roda con el que disputó 30 partidos en DH7, según informa Xavi Jorquera en Esport Base. En estos encuentros, el futbolista anotó 5 goles, siendo clave para que el equipo finalizara en la quinta posición. Un rendimiento que no pasó desapercibido en la cantera grogueta. Esta temporada Carlos Maciá dio el salto directo al Villarreal B a pesar de ser juvenil de segundo año. Un filial dirigido por un referente para un centrocampista como él, David Albelda. En el filial groguet, el ilicitano ha disputado hasta el momento 13 partidos, todos ellos como titular, para consolidar al equipo en la zona media del grupo 2 de Primera Federación.

Su gran rendimiento en el filial sorprendió para ser la aparición principal en la cantera junto a Hugo López. El centrocampista ha llamado la atención también en las categorías inferiores de la selección española. David Tenorio convocó a Carlos Maciá para la sub-18 en octubre con el fin de ser el eje de su equipo. Esta aparición obligó al Villarreal a blindarlo con un contrato que le une al submarino amarillo hasta 2029. Una confianza que se demostró con su debut en La Cerámica con el primer equipo para convertirse en el timón del submarino amarillo del futuro.